Panamá, 18 feb (EFE).- Dos años después de haber salido, Panamá fue de nuevo incluida en la lista negra de paraísos fiscales de la Unión Europea, lo que ha sido repudiado por el Gobierno, la banca y empresarios, aunque también se ha dado algún “mea culpa” por la “falta de cumplimiento” de las leyes que, efectivamente, se han aprobado en el país en materia fiscal.

“Esa lista es arbitraria”, dijo este martes el presidente de Panamá, Laurentino Cortizo, al destacar el “gran esfuerzo” que hace el país para “salir de todas las listas” que lo señalan como paraíso fiscal, el sambenito que arrastra desde hace años y que cogió más fuerza en 2016 a raíz del escándalo de las sociedades extraterritoriales conocido como papeles de Panamá.

El Gobierno que Cortizo asumió el 1 de julio para el quinquenio 2019-2024 “está haciendo todo el esfuerzo” para cumplir con los estándares internacionales en materia fiscal, dijo el presidente, que pidió a la Unión Europea (UE) “un trato igual”, como el que se da en Panamá a las empresas europeas.

La UE volvió a incluir este martes a Panamá en su lista negra de paraísos fiscales porque no cumple con las normas del Foro Global sobre transparencia e intercambio de información fiscal de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Panamá había entrado en diciembre de 2017 en la primera lista negra, creada a raíz de escándalos como los papeles de Panamá, pero en enero de 2018 salió tras comprometerse a enmendar su legislación y, en marzo de 2019, la UE la sacó de todas sus listas de jurisdicciones no cooperativas tras comprobar que había respetado sus compromisos.

Ya el lunes y anticipándose al anuncio, la viceministra panameña de Asuntos Multilaterales y Cooperación, Erika Mouynes, se quejó de que “desde julio de 2019 no se ha hecho ninguna evaluación técnica de la UE a Panamá”, y que la reinserción “obedecen la metodología de que si un país esta en la lista de OCDE y GAFI automáticamente deben ser incluidos en las de UE”.

“Si bien Panamá pudo no haber cumplido técnicamente en el periodo 2017-2018 que fue evaluado en GAFI-OCDE, para este primer semestre de 2020 la realidad técnica es otra que no esta siendo considerada”, indicó la viceministra, que aseguró que su país sigue siendo “duramente” cuestionado “producto de una pésima imagen internacional errónea que se generó a raíz de los mal llamados Panama Papers”.

PANAMÁ ES VÍCTIMA DE UN ACTO HOSTIL

La Asociación Bancaria de Panamá (ABP) expresó en un comunicado su “enérgico rechazo a la decisión adoptada por los ministros de economía y finanzas de la UE”, y denunció que el país es “víctima de actos hostiles”.

Panamá “no ha sido objeto de una evaluación técnica objetiva” por parte de la UE, ni ha tenido “la oportunidad de demostrar los avances en materia de legislación y regulación cuyo objetivo es colaborar en la lucha contra el abuso del sistema por quienes cometen delitos tributarios en los países donde son contribuyentes”, dijo el gremio bancario.

“Es injusto también, que este ataque contra Panamá no sea coetáneo siquiera con una mención de los escándalos de delito tributario y blanqueo de capitales ocurridos en el seno y ante los ojos de la misma UE. Tampoco han sido sustento para incluir a uno de sus estados miembro en la misma lista, denotando ausencia de equidad”, añadió la banca.

EN PANAMÁ SE HACE MUCHAS LEYES PERO NO SE CUMPLE

Para el docente y exdecano de la Facultad de Economía de la estatal Universidad de Panamá Rolando Gordon, los europeos lo que están viendo es que el país aprueba leyes pero no las cumple.

“Hay una realidad: Panamá dice que está cumpliendo porque hace leyes, pero no hace nada por cumplirlas. Se hacen leyes y reglamentos pero en Panamá no se ha tomado ninguna medida y, lógicamente, eso nos hace ver mal, como un país que es corsario”, dijo el experto.

Explicó que los europeos plantearon, por ejemplo, “que se controlara a los grupos de abogados internacionales, los grandes bufetes de contabilidad, y nada de eso se ha controlado”.

Otro ejemplo de la inacción de Panamá que impacta en su imagen internacional es el caso Odebrecht, pues en este país “no hay nadie preso” pese a que la constructora admitió el pago de sobornos millonarios.

“Entonces eso es lo que están viendo los europeos” cuando incluyen a Panamá en la lista negra, una medida que podría tener entre sus repercusiones que “quizá alguna compañía no vengan, que algunos bancos corresponsal se vayan otra vez, o que inversionistas tomen nota del asunto”, sostuvo Gordón.

Para el catedrático, la vacuna contra las listas grises y negras es sencilla: “Que Panamá cumpla, que persiga el delito, que se fría un pez gordo, porque no hay nadie frito”.

Giovanna Ferullo

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