Lisboa, 21 ene (EFE).- El candidato conservador Marcelo Rebelo de Sousa, favorito en las elecciones presidenciales portuguesas de este domingo, se mostró hoy abierto a cooperar con el Gobierno socialista en caso de ser elegido nuevo jefe del Estado.

En declaraciones a la prensa durante una visita al municipio de Marco de Canaveses (norte de Portugal), Rebelo de Sousa dejó entrever que, de vencer en los comicios, ejercería el cargo de forma diferente a la del actual presidente, el también conservador Aníbal Cavaco Silva.

A pesar de que los dos fueron líderes en el pasado del mismo partido, el Social Demócrata (PSD, centro-derecha), Rebelo de Sousa quiso desmarcarse de Cavaco Silva, al que sus críticos acusan de ser demasiado intervencionista.

«En función de la Constitución, el presidente debe acompañar la actividad del Gobierno de forma proactiva y cooperante», consideró el que fue durante más de una década un influyente tertuliano de televisión en Portugal, protagonista de un programa de análisis político con récord de audiencia.

En su opinión, el jefe del Estado de Portugal debe actuar como un árbitro de fútbol, pero con «la predisposición de utilizar el silbato sólo cuando sea necesario y no estar amenazando incluso antes de que comience el partido».

«Mi idea no es llegar ahí con el silbato en la boca preparado para pitar penalti a la primera ocasión», ejemplificó en una clara alusión a Cavaco Silva, que dejará el cargo tras agotar el máximo de dos mandatos consecutivos -de cinco años cada uno- que permite la ley.

Los sondeos apuntan a una victoria en primera vuelta de Rebelo de Sousa, que necesita para evitar una segunda ronda más del 50 % de los votos.

De los diez candidatos que se presentan a estas elecciones, António Sampaio da Nóvoa y Maria de Belém, ambos próximos al Partido Socialista, son a priori los principales rivales del aspirante apoyado por los conservadores.