El Cairo, 30 oct (EFE).- Las fuerzas rebeldes sirias y grupos islámicos intentaron hoy por tercer día consecutivo romper el cerco impuesto por las fuerzas gubernamentales a los barrios del este de Alepo, controlados por la oposición armada, que lanzó decenas de cohetes a las zonas dominadas por el régimen, en el oeste.

Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, el bombardeo rebelde tuvo como objetivo el área del Proyecto 3.000 Apartamentos, situado en el barrio de Al Hamdaniya, en el oeste de Alepo.

Asimismo, medios oficiales sirios informaron de que las facciones insurgentes dispararon hoy proyectiles que contienen gases tóxicos contra ese mismo barrio.

La agencia estatal de noticias, SANA, acusó a “organizaciones terroristas”, como suele denominar a las fuerzas rebeldes, de ser las responsables de este ataque.

Además de Al Hamdaniya, también resultó afectado por los cohetes el vecino distrito de Dahia al Asad.

Según la agencia, el bombardeo causó dificultades respiratorias y convulsiones en algunos vecinos de la zona, que fueron ingresados en los hospitales de Al Yamia y Al Razi.

SANA indicó que los insurgentes ya emplearon con anterioridad gases tóxicos en la ciudad de Alepo y otras localidades de la provincia homónima, así como en la periferia de la capital siria, Damasco.

Por su parte, el Observatorio confirmó los síntomas de asfixia de algunos residentes de Alepo, aunque no precisó el causante de esos problemas respiratorios.

Además del impacto de cohetes, Al Hamdaniya también fue escenario de combates entre las fuerzas rebeldes y las gubernamentales.

Los enfrentamientos también se extendieron a los barrios de Manian y Nuevo Alepo, en los que han perdido la vida al menos 17 rebeldes desde anoche, según cifras del Observatorio.

Además, aviones de guerra lanzaron ataques sobre las zonas que son escenarios de enfrentamientos.

Los insurgentes fallecidos pertenecen a facciones rebeldes e islámicas, entre ellos el Partido Islámico del Turkestán, así como al Frente de la Conquista del Levante (exfilial de Al Qaeda en Siria antiguamente conocida como Frente al Nusra).

Las víctimas perdieron la vida en choques con las fuerzas gubernamentales y sus milicias leales, como el grupo chií libanés Hizbulá, en las zonas del Proyecto 3.000 Apartamentos, Manian, Nuevo Alepo y la Academia Militar.

La ONG precisó que la cifra de civiles muertos en las últimas 48 horas en Alepo aumentó hoy a 41, entre ellos catorce niños y cinco mujeres.

Los ciudadanos perdieron la vida a causa de cohetes lanzados por los insurgentes contra Nuevo Alepo y los barrios Al Meridian, Al Hamdaniya, Yamaia al Zahra y Saladino, situados en el oeste de Alepo, bajo control del régimen.

Asimismo, el Observatorio precisó que es probable que la cifra de muertos civiles aumente, debido a que hay más de 250 heridos, entre ellos decenas de menores y mujeres, varios de ellos de gravedad.

Por su parte, SANA rebajó el balance de víctimas a 16 civiles muertos y 126 heridos por los ataques con cohetes lanzados por “los terroristas”.

Nuevo Alepo es considerada la segunda línea de defensa de los barrios occidentales de Alepo, controlados por las fuerzas del Gobierno del presidente, Bachar al Asad.

El ejército sirio y las milicias leales a Al Asad lanzaron ayer una contraofensiva en varias zonas de Alepo para intentar recuperar las zonas perdidas el viernes.

Las facciones rebeldes e islamistas lanzaron el viernes pasado una amplia ofensiva para intentar romper el cerco impuesto por el régimen a los barrios orientales de Alepo, bajo control insurgente, después de que concluyera una pausa humanitaria de cuatro días declarada por Rusia y el Gobierno de Damasco.