El Cairo, 27 abr (EFE).- Una coalición de fuerzas rebeldes islamistas tomó el control hoy del cuartel Al Qarmid, uno de los más importantes bastiones que le quedaban a las fuerzas del régimen sirio en la provincia septentrional de Idleb.

Dos suicidas se inmolaron con coches bomba contra el cuartel, lo que causó la muerte de al menos 15 soldados y milicianos aliados, y facilitó la captura de la base, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

La ofensiva fue lanzada por el llamado Ejército al Fath, que está integrado por el Frente al Nusra -filial siria de Al Qaeda-, Yund al Aqsa, el Movimiento de los Libres del Sham y el Ejército de la Suna, entre otros grupos.

Los insurgentes islamistas se incautaron de siete tanques, seis morteros, ametralladoras y municiones en el cuartel, que está siendo bombardeado por cazas y helicópteros, que lanzan barriles de explosivos.

Con la captura del cuartel por los rebeldes islamistas, las fuerzas de Damasco perdieron el tercero de sus feudos en esta provincia en treinta días, después de que el 28 de marzo cayera la ciudad de Idleb en manos de la coalición islamista, y hace dos días la localidad de Yisr al Shugur.

Las tropas de Damasco controlan solamente en Idleb la ciudad de Ariha, las montañas de Al Arbain, la localidad Mehambal, el cuartel de Al Mastuma, el aeropuerto militar de Al Zuhur -cercado por los islamistas desde hace más de dos años- y dos poblaciones habitadas por chiíes.

Debido a este retroceso, la aviación siria se ha centrado en bombardear Idleb en las últimas 24 horas, lo que ha causado al menos 73 muertos.

Idleb es la segunda capital provincial que escapa al control del régimen de Bachar al Asad, tras Al Raqa, ocupada por el grupo yihadista Estado Islámico (EI).