Damasco/El Cairo, 25 abr (EFE).- Al menos 15 personas murieron hoy y más de 80 resultaron heridas por la explosión de un coche bomba conducido por un suicida cerca de un santuario chií, en las afueras del sur de la capital siria, informó la televisión siria y fuentes médicas.

Por su parte, un testigo señaló que ambulancias y equipos de rescate se dirigieron a toda velocidad al lugar del ataque, situado en el barrio de Sayeda Zeinab, y que fuerzas de seguridad cercaron la zona por temor a más atentados.

La fuente aseguró que vio en el lugar al menos diez cadáveres y decenas de heridos.

Por su parte, la ONG Observatorio Sirio de Derechos Humanos informó de que al menos ocho personas murieron la mañana de hoy y otras resultaron heridas por el estallido de un coche bomba en la zona de Sayeda Zeinab.

La ONG no descartó que aumente la cifra de víctimas mortales por la gravedad de los heridos y porque algunas personas se encuentran desaparecidas.

Según la agencia Al Amaq, cercana al grupo terrorista Estado Islámico (EI), fueron yihadistas de esa organización los que hicieron explotar el coche cerca de una agrupación de hombres leales al régimen sirio.

Por otra parte, la agencia oficial siria de noticias, SANA, señaló que el embajador sirio ante la ONU, Bashar al Yafari, realizó, en declaraciones a la prensa en Ginebra, varias acusaciones a la oposición siria en el marco de estos atentados.

“Las amenazas que fueron lanzadas por varios miembros de la delegación de Riad (en alusión a la oposición) antes de abandonar (las negociaciones de paz de) Ginebra se tradujeron en ataques terroristas en Alepo y Sayeda Zeinab”, afirmó.

“La explosión que perpetraron terroristas es una prueba de que aquellos que dicen que hablan con nosotros aquí en Ginebra de manera diplomática, después deciden retirarse y no son más que terroristas y patrocinadores (del terrorismo)”, añadió.

Según SANA, la explosión tuvo lugar en la población de Al Diabia, cercana a Sayeda Zeinab, y en ella murieron cinco personas.

En Sayeda Zeinab se encuentra el mausoleo de la nieta del profeta Mahoma, Zeinab, de la que toma su nombre, y que es venerada por los fieles del islam chií.

El pasado 22 de febrero, al menos 120 personas, en su mayoría civiles, perdieron la vida por cuatro explosiones en esta área, situada a unos 17 kilómetros al sur de la capital, y que está protegida por milicianos del grupo chií libanés Hizbulá.