Jerusalén, 19 oct (EFE).- Numerosas ciudades israelíes ha prohibido el acceso de operarios de mantenimiento árabes a las escuelas bajos su jurisdicción hasta la salida de los niños de las escuelas, informó hoy el diario Yediot Aharonot.

La medida, que será aplicada también a los judíos para evitar acusaciones de discriminación racistas, ha sido adoptada para garantizar la seguridad de los escolares en un momento de máxima violencia en la zona, asegura el periódico.

Ciudades como Tel Aviv, Rishon Letzion, Hod Hasharón, Guivataim y Rehovot han suspendido las labores de mantenimiento en horario escolar así como las de construcción en cualquier lugar alrededor del colegio.

Cualquier miembro del personal del centro que no sea docente o de seguridad sólo podrá acceder en horas de la tarde a las escuelas y guarderías de estas localidades hasta nuevo aviso.

“Debido a la situación tan sensible hemos decidido no permitir la entrada de contratistas y operarios, sean judíos o árabes, para realizar trabajos durante el horario lectivo”, informó el Ayuntamiento de Tel Aviv, que a diferencia de otros, sí permite el acceso de sus limpiadores habituales.

La decisión coincide con una espiral de violencia en la zona que desde el 1 de octubre se ha cobrado la vida de ocho israelíes, un eritreo y 43 palestinos, cerca de la mitad de estos autores de ataques consumados o frustrados y de varios casos en los que las versiones son contradictorias.