Pekín, 23 jul (EFE).- El Gobierno chino admitió hoy estar «muy preocupado» por la condena a cadena perpetua a 153 ciudadanos chinos acusados de un delito de tala ilegal en Birmania (Myanmar) e instó a las autoridades del país vecino a que consideren sus circunstancias.

«Pedimos a la parte birmana que se tome en serio las preocupaciones de China y que tenga todos los factores en cuenta para manejar adecuadamente este caso», dijo el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino Lu Kang, en un comunicado.

El grupo fue arrestado el pasado enero cerca de la frontera con China en el estado birmano de Kachin y, desde entonces, Pekín trató de mediar por los detenidos con las autoridades birmanas, explicó Lu.

«A través de varios canales, pedimos a Myanmar que considerara las condiciones reales de esos nacionales chinos y que tratara este caso de una manera legal, razonable y justificada para que concluyera adecuadamente con el fin de que esa gente pudiera volver a China lo más pronto posible», señaló el portavoz.

El portavoz del Ministerio de Exteriores chino, sin embargo, admitió que las actividades por las que los ciudadanos chinos fueron detenidos son «ilegales».

El Gobierno civil birmano, que heredó el poder de la extinta junta militar en 2011, prohibió el año pasado la exportación de madera en bruto en un intento por controlar la industria maderera.

No obstante, los analistas denuncian que las mafias alcanzan acuerdos con los señores de la guerra de las zonas remotas del norte del país para que les garanticen paso y seguridad mientras proceden con la actividad en las selvas birmanas.

China es el principal destino para la madera talada en Birmania.