Lisboa, 22 jul (EFE).- El primer ministro portugués, Pedro Passos Coelho, prevé que la primera evaluación al tercer programa de rescate negociado con Grecia se realice antes de fin de año y negó tener interés en retrasarlo por motivos electoralistas.

En declaraciones a los periodistas en Lisboa, el jefe del Gobierno conservador luso recordó que para que el Fondo Monetario Internacional (FMI) participe también en este tercer rescate es un requisito imprescindible que “el perfil de la deuda griega” vuelva a ser sostenible, lo que sólo puede conseguirse con un alargamiento de los plazos y una rebaja de las tasas de interés.

Los países de la zona del euro ya se comprometieron a abordar este asunto, según explicó Passos Coelho, pero sólo una vez que Atenas comience a aplicar el programa de ajustes y reformas acordado con sus socios europeos y después de que una comisión de técnicos confirme sus avances.

“Las reglas de la zona del euro no permiten un perdón nominal de deuda de cualquier país (…) Lo que sí podemos hacer es extender el plazo de los reembolsos de los préstamos, como ya se hizo en el pasado con Grecia, o permitir que el pago de intereses no se acumule y afecte a la capacidad del país de ir al mercado y encontrar financiación”, explicó.

El primer ministro reaccionó así a unas declaraciones del presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker, en las que colocaba a Portugal como uno de los países contrarios a negociar este tipo de medidas de alivio antes de que se celebren elecciones legislativas en su país y que hoy causaron polémica en suelo luso.

“Debe haber algún error del presidente de la Comisión o en el tratamiento de los medios”, señaló Passos Coelho, quien recordó que la cita ante las urnas -la fecha oficial se conocerá hoy- se realizará antes de finales de octubre.

“Las negociaciones -sobre el alivio de la deuda griega- sólo ocurrirían en cualquiera de los casos después de las elecciones” debido a que antes es necesario que Atenas implemente reformas y que los técnicos evalúen su trabajo de forma positiva, insistió el jefe del Ejecutivo.

Passos Coelho rememoró que Portugal firmó el rescate en mayo de 2011 y la primera visita de la troika la recibió a principios de agosto, un plazo de tres meses que consideró “el normal” en este tipo de situaciones.