Moscú, 8 sep (EFE).- El primer ministro armenio, Nikol Pashinián, destacó que las relaciones de Armenia con Rusia «son excelentes», pese al pesimismo al respecto en los medios de comunicación de ambos países.

«Acaba de concluir mi reunión con el presidente de Rusia, Vladímir Putin. Hemos tenido una conversación efectiva, tras la cual podemos constatar que las relaciones ruso-armenias son excelentes. No hay ni un solo problema en ningún ámbito de nuestras relaciones», escribió Pashinián en la red social Facebook.

Ya al inicio del encuentro en Moscú, Pashinián le dijo a Putin que, «pese a cierto pesimismo en la prensa armenia y rusa, y (también) en las redes sociales», las relaciones bilaterales «se desarrollan de forma muy dinámica y natural».

«Esto no significa que no haya ninguna diferencia. Dios nos libre de que no haya diferencias, porque eso significaría que tampoco hay relaciones. Pero puedo decir con seguridad que en nuestras relaciones no hay ninguna cuestión irresoluble», se dirigió Pashinián al jefe del Kremlin.

La llegada de Pashinián al poder en mayo pasado, tras una pacífica revolución que obligó a dimitir al anterior Gobierno, fue recibida con reservas en Moscú, que pronto vio cómo se hacían realidad algunos de sus temores.

Las nuevas autoridades de Armenia, principal aliado de Rusia en la región del Cáucaso, han abierto una investigación penal contra varios dirigentes armenios del pasado -incluido el expresidente Robert Kocharián- acusados de subvertir el orden constitucional en el país en 2008.

El ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, acusó al Gobierno de Pashinián de perseguir a los que fueron sus rivales políticos hace diez años, a lo que el líder armenio respondió que Rusia debe acostumbrarse a la nueva realidad política de Armenia.

Al encontrarse hoy con Putin, Pashinián se mostró partidario de que las relaciones entre Rusia y Armenia se edifiquen sobre la base del «respeto de los intereses de los dos países y su soberanía y el principio de no injerencia en los asuntos internos de cada una de las partes».

Putin, a su vez, destacó al inicio de la reunión que Rusia es el primer socio económico de Armenia y principal inversor en ese país.

«Se trata de la energía, incluidos los hidrocarburos; los suministros de gas a los precios más bajos a los que Gazprom vende en el mundo, a 150 dólares por mil metros cúbicos», subrayó.

Las nuevas autoridades armenias también investigan a Yuri Jachatúrov, actual secretario general de la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC) de la postsoviética Comunidad de Estados Independientes, organización liderada por Rusia.

Todos los que figuran en la investigación están acusados de subvertir el orden constitucional mediante la disolución violenta de un mitin opositor en Ereván el 1 de marzo de 2008, en el que murieron diez personas y más de 200 resultaron heridas.

Entre los organizadores de aquella manifestación, todos ellos condenados a penas de prisión, se encontraba el propio Pashinián.

Lavrov ha señalado que los acontecimientos en Armenia «están reñidos con las anteriores declaraciones de las nuevas autoridades armenias acerca de que no tenían intenciones de perseguir por motivos políticos a sus antecesores».

Para Moscú, es especialmente sensible la acusación contra Jachatúrov, ya que compromete la imagen de la OTSC, el bloque político-militar liderado por Rusia que integra a otras cinco antiguas repúblicas soviéticas: Armenia, Bielorrusia, Kazajistán, Kirguizistán y Tayikistán.