El Cairo, 17 jul (EFE).- La mayoría de los musulmanes de Oriente Medio pusieron esta madrugada fin al mes sagrado de ramadán y comenzaron las celebraciones del Aid al Fitr, que se prolongarán hasta el lunes, con rezos colectivos por la paz en la región y en contra del extremismo religioso que la azota.

A pesar de los buenos deseos, el primer día de la festividad de Al Fitr (el desayuno) no estuvo exento de violencia en varios países.

En Egipto, al menos seis personas fallecieron en una protesta, después de que los Hermanos Musulmanes convocaran rezos públicos y manifestaciones tras el llamamiento realizado por el expresidente Mohamed Mursi, desalojado del poder por un golpe militar el 3 de julio de 2013, a seguir adelante con la «revolución» en contra del Gobierno egipcio.

Las fuerzas de seguridad han desplegado un dispositivo especial para los cuatro días festivos, sobre todo en la capital, tanto para evitar posibles ataques terroristas, como para prevenir el acoso sexual, muy común en las calles cairotas durante estas celebraciones populares.

En todos los países, el Aid al Fitr dio comienzo al amanecer, con el tradicional rezo multitudinario en mezquitas y plazas públicas, en el que también suelen participar los mandatarios de los países árabes, a pesar de las limitaciones por motivos de seguridad.

El presidente sirio, Bachar al Asad, hizo hoy una rara aparición en público en la mezquita Al Hamad de la capital, donde rezó y saludó a algunos ciudadanos, a pesar del conflicto que vive el país, que ha causado más de 5.000 muertos solo durante el pasado mes.

Desde las afueras de Damasco, el activista Yusef al Bustani dijo a Efe por internet que los niños han salido hoy a las calles a jugar, pese a que los aviones del régimen han bombardeado al amanecer varias zonas de las afueras de la ciudad.

En el vecino Líbano, afectado por la guerra en Siria, se han reforzado las medidas de seguridad, en especial cerca de las mezquitas, los lugares públicos y de ocio.

La máxima autoridad religiosa suní del Líbano, el mufti Abdel Latif Derian, subrayó en su sermón que la moderación y el diálogo son la única vía para salvar al país.

Asimismo, señaló la necesidad de «preservar y proteger las libertades y los derechos de los cristianos» en Oriente Medio, donde esa minoría se ve amenazada por los grupos yihadistas como el Estado Islámico (EI).

En Jordania, los imanes centraron los sermones del Aid al Fitr en la importancia de acoger a los refugiados, ya que el país hospeda a cerca de un millón y medio de personas que han huido de la violencia en Siria y en Irak.

Los fieles jordanos dedicaron sus plegarias a los países de la región en conflicto, para que recuperen su estabilidad.

En los Emiratos Árabes Unidos, los líderes políticos del reino estuvieron presentes en las mezquitas junto a los ciudadanos, y los imanes aprovecharon la oración de Al Fitr para defender la tolerancia y la moderación religiosas, con el objetivo de preservar el progreso y la estabilidad del país.

En los territorios ocupados por el Estado Islámico en Irak y en Siria, las celebraciones fueron sombrías y restringidas por las estrictas normas y castigos colectivos que aplica el grupo yihadista, que anoche emitió un vídeo propagandístico coincidiendo con el fin del mes sagrado de ramadán.

En la ciudad iraquí de Mosul, bastión del EI en el norte del país, los yihadistas prohibieron las visitas a las tumbas de los familiares, tradición del Aid al Fitr.

También cortaron las telecomunicaciones, impidiendo que los vecinos intercambiaran felicitaciones con sus parientes, y restringieron las celebraciones de esta época, cuando los musulmanes suelen disfrutar de abundantes comidas en familia e intercambiarse regalos, después de las privaciones del mes de ayuno.