Berlín, 17 oct (EFE).- El primer ministro húngaro, Viktor Orban, aseguró hoy en Múnich que cerrar las fronteras ante la oleada de refugiados era su “obligación” para proteger la “libertad” en el continente.

El jefe del Gobierno húngaro hizo estas declaraciones en el Parlamento bávaro en un acto de conmemoración por el 60 aniversario del levantamiento de Hungría contra el régimen soviético.

Durante su discurso, Orban afirmó que el cierre de fronteras que promovió y la caída del muro eran las dos caras de una misma moneda.

“En 1989 actuamos en favor de la libertad de Europa. Y ahora protegemos esa misma libertad”, aseguró en el discurso principal de un acto que ha sido fuertemente criticado por los partidos de la oposición en Baviera (socialdemócratas, verdes y La Izquierda).

Hungría estará siempre “del lado de la libertad europea”, agregó Orban, quien subrayó que el cierre de fronteras que llevó a cabo era una necesidad para detener una “amenazante” avalancha masiva.

El primer ministro húngaro aprovechó su visita a Múnich para entrevistarse, por tercera vez desde que se desató la crisis de los refugiados, con el jefe de Gobierno bávaro y presidente de la Unión Socialcristiana (CSU), Horst Seehofer.

Seehofer, pese a apoyar al gobierno de Angela Merkel en Berlín, ha criticado desde el primer momento la política de puertas abiertas de la canciller y ha abogado, a costa de erosionar al ejecutivo alemán, por una cuota anual de peticionarios de asilo.