Budapest, 27 jun (EFE).- El primer ministro de Hungría, el conservador nacionalista Viktor Orbán, volvió a arremeter hoy contra la Unión Europea y contra el magnate George Soros diciendo que no quiere «un reinado de Bruselas, sino una Europa europea».

«En todos los reinados hay un rico hombre de negocios» que apoya el sistema, y en el caso de Europa es Soros, quien «quiere traer al continente un millón de inmigrantes cada año», manifestó Orbán.

En un acto ante militantes del partido gobernante Fidesz, el primer ministro hizo hoy una evaluación de la reciente «consulta popular», en la que el Gobierno preguntó a los ciudadanos sobre temas relacionados con la UE, la economía y la inmigración.

Pese a que menos de una quinta parte de los 8 millones de húngaros con derecho a voto respondieron -por escrito- a las preguntas, Orbán calificó la consulta como un «éxito» y aseguró que «la mayoría aplastante de los húngaros apoya al Gobierno».

En cuanto a la inmigración, tema central de su gestión y política desde hace años, el gobernante magiar acusó a las ONG apoyadas por Soros de formar parte de una «red mafiosa» cuya meta es traer más refugiados a Europa.

A comienzo de junio, Soros había dicho que Orbán construye en Hungría «un Estado mafioso» caracterizado por la corrupción, a lo que el primer ministro respondió afirmando que el magnate «mantiene una red mafiosa» de ONG.

Orbán rechazó hoy una vez más el sistema europeo de reubicación de refugiados, igual que sus vecinos excomunistas, la República Checa y Polonia, denunciados por Comisión Europea por infracción de los tratados europeos.

«Soros ha ordenado este procedimiento de infracción», aseguró Orbán hoy y agregó que el magnate estadounidense «en varios asuntos da ordenes a la UE».

El Gobierno húngaro no solo se opone al sistema de reparto de refugiados entre los países comunitarios, sino que ha elevado vallas alambradas en sus fronteras y ha adoptado duras legislaciones para detener a los refugiados.

George Soros es un superviviente judío del Holocausto, hoy de 86 años, quien después de la Segunda Guerra Mundial emigró al Reino Unido y luego a Estados Unidos, donde hizo una enorme fortuna.

Tras la caída del sistema comunista en 1989, el magnate invirtió cientos de millones de euros para promover la democracia y los valores liberales en Europa del Este.

El propio Orbán estudió en una universidad británica gracias a una beca otorgada por una fundación de Soros, al que ahora califica como su principal enemigo ideológico.