Riad, 9 dic (EFE).- Las principales facciones políticas y militares de la oposición siria se reunieron hoy en Arabia Saudí para acordar una postura conjunta de cara a futuras negociaciones con el régimen de Bachar al Asad, con discrepancias sobre su papel en el futuro de Siria.

Una fuente de la Coalición Nacional Siria (CNFROS), el principal grupo opositor en el exterior de Siria, señaló a Efe que existen diferencias entre los disidentes sobre si Al Asad estará incluido o no en el periodo de transición.

Asimismo, hay divergencias sobre los poderes que tendrá un hipotético gobierno de transición, que estaría compuesto por miembros de la oposición y del régimen de Damasco, según el documento de Ginebra, acordado en esa ciudad suiza en 2012.

Los grupos disidentes armados que participan en la cita de Riad exigieron la marcha del mandatario y sus principales colaboradores, y que estos sean juzgados, lo cual representa uno de los puntos más complicados de una hipotética transición política.

Asimismo, según la fuente opositora consultada por Efe, los rebeldes pidieron el desmantelamiento de los aparatos de seguridad e inteligencia del régimen y la salida de los combatientes extranjeros de Siria, en concreto los milicianos chiíes libaneses y los miembros de la Guardia Revolucionaria iraní.

Por su parte, el presidente de la CNFROS, Jaled Joya, pidió hoy en un comunicado la salida de Al Asad del poder, así como el fin de lo que denominó “la ocupación ruso-iraní” de Siria, en referencia a la presencia de tropas y asesores de ambos países en territorio sirio.

También el Movimiento Islámico de los Libres de Sham, uno de los grupos armados más importantes de Siria, pidió desde Riad acabar con “la ocupación ruso-iraní y las milicias sectarias que la apoyan”, reflejando esa preocupación por la presencia de fuerzas extranjeras en suelo sirio.

Asimismo, reiteró la exigencia del fin del régimen de Al Asad y “su presentación ante la justicia y el desmantelamiento de los órganos de seguridad”.

Los Libres de Sham resaltaron la necesidad de preservar la unidad territorial y del pueblo de Siria, y su “identidad islámica y bases religiosas”.

Esta organización de ideología salafista suele operar sobre el terreno junto al Frente al Nusra, filial siria de Al Qaeda, que no ha sido invitada a la conferencia de Riad, a la que sí acudieron otras facciones armadas de tendencia islámica.

Asimismo, está presente el moderado Ejército Libre Sirio, que fue de las primeras agrupaciones que tomó las armas contra el régimen, compuesto originariamente por militares sirios desertores.

A la cita en la capital saudí también asisten representantes de la oposición tolerada en Siria, como el Consejo de Coordinación Nacional (CCN), pero su presencia plantea dificultades a la hora de pedir claramente la salida de Al Asad y otras exigencias que pondrían en peligro a estos grupos a su vuelta a Siria.

La fuente de la CNFROS dijo a Efe que las conversaciones de hoy se centraron en los principios del proceso político y la naturaleza de un periodo de transición, mientras que mañana se centrarán en la formación de un equipo negociador que pueda representar a la oposición en las próximas conversaciones de paz.

La oposición aspira a “convencer a la comunidad internacional”, que podría darse cita en Nueva York para buscar una salida negociada al conflicto en Siria antes de finales de año, según la última propuesta de EEUU.

Por su parte, el anfitrión de la cita, el rey saudí Salman dijo hoy que su país está hospedando a la oposición para “apoyar los esfuerzos para encontrar una solución política que garantice la unidad de los territorios sirios, de acuerdo con el acuerdo de Ginebra 1”.

Pero para algunos, Arabia Saudí no es una parte neutral en el conflicto y, por ejemplo, diecisiete grupos de la oposición tolerada por Damasco han decidido boicotear la iniciativa de Salman y reunirse hoy en la capital siria.

Mientras, en el enclave kurdosirio de Al Yazira, se ha desarrollado entre ayer y hoy otra conferencia organizada por el Partido de la Unión Democrática (PYD, en sus siglas en kurdo), que no ha sido invitado a Riad, y que cuenta con la presencia de sus aliados árabes y asirios (una minoría étnica de credo cristiano).