Ginebra, 14 dic (EFE).- Una nueva ronda de negociaciones sobre el conflicto en Yemen comenzará mañana bajo el auspicio de la ONU en un lugar secreto de Suiza y a resguardo de la prensa, confirmaron hoy los servicios de información de Naciones Unidas.

En un comunicado distribuido esta jornada, la organización internacional explicó que no se ha revelado el lugar exacto donde tendrán lugar las conversaciones «para dar a las negociaciones todas las opciones de éxito».

La idea del mediador de la ONU para Yemen, Ismail Uld Cheij Ahmed, es evitar que declaraciones incendiarias de algunos representantes puedan dañar un proceso muy delicado y donde cualquier comentario puede convertirse en una ofensa, como ya sucedió en anteriores procesos negociadores.

En teoría, las conversaciones deben comenzar cuando ambos bandos hayan decretado un alto el fuego -en la medianoche del lunes al martes- y éste entre en vigor.

Uld Cheikh Ahmed ha recibido confirmación oficial que tanto los rebeldes hutíes como las fuerzas leales al presidente Abdo Rabu Mansur Hadi, así como los miembros de la coalición árabe que apoya a las fuerzas gubernamentales implementarán el alto el fuego.

Resta por ver si ello se cumple, dado que en el pasado también ha habido incumplimientos de anunciadas treguas, y esta misma mañana, un ataque hutí ha acabado con la vida de dos oficiales de la coalición y de un número indeterminado de soldados oficialistas.

En principio, la tregua debería durar al menos siete días y, si el proceso negociador avanza, el alto el fuego podría renovarse.

Uld Cheikh Ahmed aseguró que nadie ha puesto «precondiciones» para participar en este proceso diplomático, que se enmarcará en una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que reclama la retirada de las milicias rebeldes de las ciudades y que éstas depongan las armas.

Los rebeldes hutíes -de confesión chíi y que cuentan con el apoyo no expreso de Irán- lanzaron una ofensiva en septiembre del 2014, y a pesar de algunas pérdidas, controlan actualmente gran parte del país, incluida la capital, Saná.

Los hutíes cuentan con el apoyo de las fuerzas leales al expresidente Ali Abdalá Saleh.

En marzo de este año, Arabia Saudí, con el apadrinamiento de EEUU, tomó la iniciativa de actuar contra los rebeldes hutíes, y logró convencer a ocho regímenes de credo suní a formar una coalición: Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Catar, Kuwait, Egipto, Sudán, Marruecos y Jordania.

El mediador ha indicado que los temas prioritarios en la agenda de las negociaciones de esta semana son la implementación de un alto al fuego, la liberación de prisioneros y el acceso de ayuda humanitaria para la población.

Otros puntos centrales serán definir el mecanismo para la retirada de las milicias y grupos armados de varias partes del país, así como la gestión de las armas, en particular de la artillería pesada y mediana.

En este aspecto, el mediador dijo que se considera esencial evitar cualquier vacío de poder que pueda permitir que grupos terroristas se apoderen de ese armamento, como ha ocurrido en otros conflictos, entre ellos los de Irak y Siria

La guerra en Yemen ha permitido el avance de distintos grupos yihadistas en el país, como Al Qaeda o el yihadista Estado Islámico, que han reivindicado mortíferos ataques contra todos los bandos.

Las delegaciones de las dos partes en conflicto estarán compuestas por doce personas cada una, de las que ocho serán negociadores y cuatro asesores.

La delegación del Gobierno de Hadi estará encabezada por su viceministro de Asuntos Exteriores, mientras que del otro lado de la mesa habrá dirigentes de los hutíes, así como del partido Congreso General Popular, de Saleh.

Hasta la fecha, la guerra ha causado la muerte de más de 6.000 personas, y ha provocado que el 80 por ciento de la población precise asistencia humanitaria para sobrevivir.