Jerusalén, 19 abr (EFE).- El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, tiene previsto solicitar mañana al presidente, Reuven Rivlin, una prórroga de dos semanas para formar gobierno después de no haber completado la composición del nuevo Ejecutivo.

El jefe del Estado tiene previsto entrevistarse por la mañana con Netanyahu, cuya formación, la conservadora Likud ganó los pasados comicios del 17 de marzo, y se espera que el primer ministro solicite la prórroga del tiempo establecido por ley para anunciar la composición del próximo Gobierno.

Tras la reunión, está previsto que el presidente y el primer ministro hagan una breve declaración, se precisa en un comunicado difundido hoy por la oficina de la Presidencia israelí.

De acuerdo a la ley básica israelí, al concluir el plazo establecido de 28 días para que el designado primer ministro forme gobierno, el jefe del Estado tiene la capacidad de extender ese plazo por un período máximo de 14 días.

Medios locales informaron hoy de que Netanyahu podría cerrar la próxima semana sus primeros acuerdos de coalición con la formación centrista Kulanu, a la que se sumarán los dos partidos ultraortodoxos con representación parlamentaria: el sefardí Shas y el askenazí Judaísmo Unido de la Torá.

Analistas políticos consideran que Netanyahu continúa teniendo buenas opciones para conformar un gobierno de derechas con el apoyo de 67 de los 120 legisladores de la Cámara.

Para lograr ese objetivo tiene intenciones de sumar a la coalición a otros dos partidos derechistas: Hogar Judío, del dirigente procolono Naftalí Bennet, e Israel Nuestro Hogar del actual canciller Avigdor Lieberman.

Con todo y pese al optimismo reinante en el Likud, estas últimas formaciones aseguran que aún les separan divergencias y queda trabajo por hacer para llegar al consenso.

Las discusiones se centran en el reparto de carteras de peso y jefaturas de comisiones legislativas, así como las políticas que seguirá el nuevo ejecutivo en el que se sentarán los ultraortodoxos tras estar ausentes en la última legislatura.

Mientras tanto, la posibilidad de que la plataforma de centro-laborista Campo Sionista se una a la coalición parece alejarse después de que el sábado su dirigente, Isaac Herzog, insistiera en su decisión de sentarse en la oposición.