Praga, 28 oct (EFE).- Miles de checos se concentraron hoy en la Plaza Vieja de Praga para protestar contra su presidente, el socialdemócrata Milos Zeman, por ignorar a un destacado superviviente del holocausto ante posibles presiones de China.

En el improvisado podio se turnaron ministros de la coalición gubernamental de centro izquierda, así como políticos conservadores y un candidato presidencial.

Todos criticaron al jefe del Estado por haber excluido a un superviviente del Holocausto nazi de la lista de nominados a un destacado galardón que se concede hoy en el Castillo de Praga, sede de la Presidencia.

La exclusión de Jiri Brady, de 88 años, es atribuida por diferentes medios y políticos checos a que su sobrino, el ministro de Cultura Daniel Herman, se reunió en Praga la semana pasada con el Dalai Lama, el líder espiritual de los tibetanos, contra los deseos de Zeman, un defensor de cuidar las relaciones económicas con China, que ocupó el Tíbet en 1951.

La multitudinaria manifestación, en la que se encendieron velas, marchará hasta el Castillo para depositar flores ante la estatua de T.G.Masaryk, fundador del Estado checoslovaco, que luego fue dividido en República Checa y Eslovaquia.

“Pertenecemos a Europa como democracia parlamentaria normal”, señaló la política conservadora Miroslava Nemcová, exjefa de la Cámara baja del Parlamento.

El ex primer ministro checo Petr Pithart recordó que fue Vaclav Havel (1936-2011), presidente del país en su transición democrática y amigo personal del Dalai Lama, quien atrajo a la gente a las plazas.

“Fue Vaclav Havel y el Dalai Lama y también el señor Jiri Brady”, señaló Pithart al recordar el inicio de esa costumbre checa de acudir a las plazas para celebrar la democracia.

Brady recibió en este céntrico lugar, situado en el corazón de la capital, la Medalla de la Universidad de Palacky.

Ese galardón se une a los que le han otorgado esta semana, del Parlamento y de la ciudad de Praga, aunque no el de la Presidencia checa.