Saná, 20 jul (EFE).- Al menos seis miembros del movimiento rebelde chií de los hutíes murieron hoy tras un atentado con coche bomba en el oeste de Saná, que fue reivindicado por el grupo yihadista Estado Islámico (EI), dijeron a Efe fuentes de seguridad.

El ataque, que provocó heridas a otras cinco personas, fue perpetrado por un suicida contra la vivienda de un dirigente hutí, identificado como Ihab al Kahlani, en el barrio de Al Yarraf, el principal feudo del movimiento chií en la capital.

Testigos locales dijeron que el atentado causó además destrozos en la parte trasera de la vivienda, situada en las cercanías de la mezquita Al Moayad.

El grupo yihadista “Wilaiat Sana”, filial del EI en el Yemen, se atribuyó el ataque, que dijo es “una represalia a las operaciones militares de los infieles hutíes que atacan a los musulmanes”.

No es la primera vez que este grupo comete un atentado sectario, puesto que ya ha asumido la autoría de varios ataques contra hogares de dirigentes hutíes y mezquitas chiíes en Saná y otras ciudades del Yemen en las últimas semanas.

Por otro lado, el presidente yemení, Abdo Rabu Mansur Hadi, nombró hoy al jefe de la Resistencia Popular Sureña, Nayef al Bakri, gobernador de la ciudad portuaria de Adén, según informó la agencia de noticias yemení, Saba, cuya oficina está en la capital saudí, Riad.

La agencia indicó que el mandatario hizo la designación desde su sede en el exilio en Riad mediante un decreto presidencial.

Al Bakri había desempeñado hasta ahora las funciones de vicegobernador de Adén, y era el único responsable gubernamental local que permanecía en la ciudad y comandaba la resistencia armada contra los hutíes.

Esta mañana, al menos 17 rebeldes hutíes y cinco miembros de las fuerzas leales a Hadi, murieron en combates en la zona de Al Tauahi, el único bastión que les queda a los insurgentes en la ciudad meridional de Aden.

Las fuerzas de Hadi dominan ya la mayor parte de los edificios gubernamentales de Al Tauahi, con la toma hoy de las sedes de la televisión estatal y de los servicios de inteligencia.

El pasado viernes, una delegación del gobierno yemení en el exilio llegó a Aden con el objetivo de restablecer en el futuro la sede del Ejecutivo en la ciudad.

El presidente Hadi y su gabinete huyeron a Arabia Saudí a mediados de marzo, ante el avance en Aden de los rebeldes chiíes, que anteriormente se habían hecho con el control de la capital, Saná.