Bruselas, 20 jul (EFE).- La alta representante para la Unión Europea, Federica Mogherini, pidió hoy «coherencia y solidaridad» a los ministros de Interior de la Unión Europea (UE) con respecto a las políticas de redistribución de refugiados.

La jefa de la diplomacia europea destacó el trabajo que se lleva a cabo con los países de origen de la inmigración de acuerdo con la política exterior europea, pero señaló que «ahora le toca a los Estados miembros asumir sus responsabilidades domésticas de hospitalidad y solidaridad».

«Espero que los ministros del Interior de hoy tomen decisiones coherentes y consecuentes con lo que han decidido los jefes de Estado y de Gobierno», señaló con respecto a la decisión de los Veintiocho de redistribuir a los llegados a la UE pero sin cuotas obligatorias, como pretendía la Comisión Europea.

Mogherini afirmó que si la UE «está unida en la política exterior, también debería estarlo en su vertiente interna».

Asimismo reiteró que las decisiones que corresponden a los países no son las de tener no solo una «una política exterior dirigida hacia la gestión de la inmigración, sino también una política interior que incluye la solidaridad y compartir la acogida».

«Espero que hoy los ministros del Interior tomen decisiones coherentes y consecuentes con lo que todos hemos decidido y con lo que se ha pedido a Europa: estar unidos, lo estamos desde el exterior y estaría bien que también lo estuviéramos en el componente interior».

Mogherini hizo estas declaraciones a su llegada al consejo de ministros de Asuntos Exteriores de la UE, que se celebra hoy en paralelo a otra reunión extraordinaria de los ministros de Interior de los Veintiocho para discutir sobre sendas contribuciones al reparto de 40.000 eritreos y sirios llegados a Italia y Grecia desde abril.

España revelará hoy la cifra de demandantes de asilo sirios y eritreos que está dispuesta a acoger en los próximos dos años.

Los demás países ya han presentado sus cifras, y así Francia y Alemania, por ejemplo, se mostraron dispuestas a aceptar a 6.752 y 8.763 demandantes de asilo sirios y eritreos, respectivamente.