Túnez, 22 nov (EFE).- Miles de funcionarios y otros trabajadores públicos tunecinos fueron hoy a la huelga convocados por el sindicato UGTT, que ha decidido redoblar la presión sobre el Gobierno a un mes del octavo aniversario de la revuelta que acabó con la dictadura de Zinedin Ben Ali.

Cientos de personas se concentraron, además, frente al Parlamento para gritar consignas contra la política de recortes y austeridad emprendida por el Gobierno del primer ministro, Yusef Chahed, y exigir una subida de los salarios.

Lemas como “Gobierno, vergüenza, devuélvenos nuestros derechos” se vieron animados por las palabras del secretario general del sindicato, Noureddine Tabboubi, quien advirtió de que están dispuestos a “resistir hasta el final”.

La UGTT es el principal sindicato de Túnez, con una masa de afiliados que supera las 800.000 personas y representación en todos los sectores de la frágil economía tunecina.

Su movilización, especialmente en las zonas rurales en torno a las explotaciones de fosfatos en las regiones de Sidi Bou Sid y Gafsa, próximas a la frontera con Argelia, fueron esenciales en el movimiento de protesta que en 2011 acabó con la dictadura e inauguró las llamadas “primaveras árabes”.

Según cifras oficiales, la sector público en Túnez suma 670.000 funcionarios, cuyos salarios absorben alrededor del 15 % del presupuesto del Estado.

La reducción de esta masa salarial es una de las principales exigencias del acuerdo firmado hace dos años entre el Gobierno tunecino y el Fondo Monetario Internacional (FMI) a cambio de un crédito por valor de más de 2.500 euros.

En su último informe, el FMI se quejó de que el país apenas había avanzado en las reformas que le exige, en particular en la obligación de aligerar la Administración.

El reto de la UGTT al Gobierno se produce, asimismo, a un año de las cruciales elecciones presidenciales, en las que el apoyó de la UGTT a alguno de los candidatos es clave.

Aunque no hay todavía candidatos oficiales, la prensa local y los expertos internacionales especulan con la posibilidad de que el primer ministro, enfrentado al actual presidente, Bejo Caïd Essebsi, podría aspirar a la jefatura del Estado.

Además de la UGTT, será clave la posición que adopte el partido islamista Ennahda, primera fuerza en el Parlamento y actual socio de gobierno de Chahed.