Berlín, 31 oct (EFE).- La canciller alemana, Angela Merkel, expresó hoy, a través de su portavoz, su respaldo al comisario europeo Günther Oettinger, en medio del estupor causado por un discurso suyo con comentarios despectivos hacia los chinos, los homosexuales, las mujeres y la región belga de Valonia.

Oettinger tiene, “por descontado”, la plena confianza de la canciller, afirmó el portavoz del Gobierno, Steffen Seibert, en una rueda de prensa rutinaria al referirse al actual titular de Economía y Sociedad Digital en la Comisión Europea (CE).

El alemán, que es responsable de Economía y Agenda Digital, desempeñará una “función especialmente importante” en la CE, recordó además el portavoz, ya que está previsto que asuma la cartera de Presupuestos tras la renuncia de Kristalina Georgieva, futura directora ejecutiva del Banco Mundial.

Seibert declinó comentar el controvertido discurso pronunciado la semana pasada por Oettinger en un foro de empresarios en Hamburgo, donde describió a los miembros de una delegación china como seres de “ojos oblicuos”, todos vestidos de uniforme, peinados con betún y raya al mismo lado y representantes de un país sin democracia.

A continuación se preguntó si, en la agenda política alemana, tras las mejoras en las prestaciones para las madres y en las jubilaciones, no acabaría siendo una especie de “obligación” contraer matrimonio homosexual y dejó entrever que, si no fuera por la cuota femenina, las mujeres nunca alcanzarían por sus propios medios puestos de responsabilidad.

A lo largo de su charla, Oettinger se permitió calificar de “comunistas” a los políticos de Valonia, tras la resistencia de esa región belga a la firma del tratado de libre comercio entre Canadá y la UE, cuestión que obligó a retrasar su firma hasta que se dirimieron esos recelos.

En medio del revuelo causado por su intervención -que rápidamente circularon por las redes sociales, tras ser grabadas por un asistente con su teléfono móvil- el propio eurocomisario trató de relativizar sus palabras.

En declaraciones al diario “Die Welt”, el comisario europeo de Agenda Digital explicó que había utilizado un lenguaje coloquial y dijo que utilizó expresiones como “ojos oblicuos o rasgados” al hacer referencia, de forma informal, a la competencia económica que representan países como China o Corea del Sur

Oettinger, exprimer ministro del estado federado de Baden-Württemberg y miembro de la Unión Cristianodemócrata (CDU), el partido de Merkel, ha desatado fuertes críticas tanto de las filas gubernamentales como de la oposición y algunos medios de comunicación han recordado anteriores deslices suyos.

La ministra de la Familia, la socialdemócrata Manuel Schwesig, calificó sus declaraciones de “racistas y homófobas” y conminó al eurocomisario a “reflexionar” sobre sus posiciones, en lugar de tratar de quitarles hierro.

Desde la Izquierda, primera fuerza de la oposición, el jefe de su grupo parlamentario, Dietmar Bartsch, consideró “penoso” que “un racista y sexista así” sea el representante de Alemania en la CE, al tiempo que apremiaba a Merkel a retirarlo del cargo.

No es la primera vez que Oettinger desata el estupor en su propio país por un particular sentido del humor, considerado provinciano, así por su escaso dominio del inglés, lo que ha despertado cierta vergüenza ajena dado su cargo en Bruselas.