Jerusalén, 11 may (EFE).- Israel rindió homenaje hoy a los más de 23.000 soldados y oficiales caídos en acto de servicio, así como a las víctimas del terrorismo, con multitud de actos institucionales la víspera del Día de la Independencia, en el que se celebra la fundación del Estado judío, el 14 de mayo de 1948.

En total, 23.447 soldados, policías y agentes de servicio han muerto en las filas del Ejército, de los organismos de seguridad o de las milicias judías anteriores a la fundación del Estado de Israel desde 1860, año en que por primera vez se asentaron judíos fuera de la antigua ciudadela amurallada de Jerusalén.

Este año se han agregado a la lista de caídos 127 muertos en servicio, 68 de ellos militares y 59 veteranos que sucumbieron a sus heridas de guerra.

"Viendo el sentimiento de esta jornada de luto se puede entender a la sociedad israelí", explica a Efe el israelí Avi Hyman, en relación al sentimiento de unidad que hoy caracteriza a la ciudadanía.

En el acto del Monte Herzl de Jerusalén, considerado como el Cementerio Nacional de Israel, brotaban los lamentos de viudas y huérfanos postrados ante las tumbas de soldados y oficiales que perdieron sus vidas sirviendo a la nación y que son recordados como héroes.

Las alarmas antiaéreas sonaron en su honor a las 11.00, hora local (08.00 GMT) como cada año y los ciudadanos israelíes se detuvieron a su paso en señal de duelo, momento en el que dieron inicio los actos oficiales, que preceden al 68 aniversario de la independencia de Israel, a partir de esta noche.

Una multitud de soldados y civiles siguió las palabras del primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, cuyo hermano Yonathan murió en la operación "Thunderbolt", con la que el 4 de julio de 1976 comandos de las fuerzas especiales del Ejército liberaron a los rehenes de un avión de Air France que un grupo terrorista palestino había secuestrado y desviado a Entebbe (Uganda).

"Debemos recordar en todo momento el precio pagado por nuestros seres queridos, sus jóvenes vidas truncadas que nos dejan sumidos en el dolor y sobre todo recordar el sacrificio de nuestros héroes", afirmó Netayanhu, que añadió: "ellos permitieron el milagro de la independencia".

"No es un día fácil; para mí no es una jornada de recuerdo, sino de dolor", dijo a Efe Meirav Caplan, una israelí que perdió a su tío en la guerra de Yom Kipur de 1973 y que hoy depositaba flores sobre su tumba.

Se calcula que un millón y medio de personas (más de una octava parte de la población de Israel) acudió hoy a alguno de los 42 cementerios del país para honrar a los difuntos.

"La primera pregunta que hago a un huérfano para romper el hielo, y que nadie se atreve a hacerle, es cómo murió tu padre", dijo a Efe Shlomi Nahumson, de la ONG "Viudas y Huérfanos del Ejército israelí".

Bajo el eslogan "Aquí por ellos para siempre", esta ONG ofrece apoyo a los familiares de los caídos a través de asistencia psicológica, excursiones y campamentos, con los que ayudan a huérfanos y viudas a superar el duelo y volver a la rutina.

Emanuel Moreno, oficial de la unidad de elite "Matkal", murió en la guerra librada en 2006 en Líbano contra la milicia chií Hizbulá. Dejó huérfanos a tres niños pequeños, hoy de 10, 12 y 14 años.

La operación en la que participaba es tan secreta que su fotografía sigue sin hacerse pública diez años después.

Hoy, frente a la tumba de su padre, la mayor de los hijos abrazaba a uno de sus hermanos, quien trataba de consolarla.

"Sentimos el deber y el privilegio de ser su familia", explicó a Efe.

La jornada de recuerdo es una de las más solemnes del calendario israelí, y toda la actividad comercial se detiene como preludio a los festejos que tendrá lugar a partir de esta noche, cuando comienzan los actos por el Día de Independencia.

Para mañana, jueves, están previstas decenas de ceremonias oficiales festivas y una exhibición aérea, punto culminante de una semana de conmemoraciones en Israel que comenzó el jueves pasado en el Día del Holocausto.