Bruselas, 29 abr (EFE).- Los Veintisiete países de la UE que celebraron hoy una cumbre extraordinaria sobre el «brexit» quieren que Londres dé «garantías reales» de que va a respetar los derechos de los ciudadanos europeos en el Reino Unido, dijo el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk.

«La prioridad número uno son los ciudadanos, los derechos que hay que asegurar», dijo Tusk en una rueda de prensa al término de la cumbre y añadió que hay 4,5 millones de ciudadanos, tanto europeos en el Reino Unido como británicos en la Unión Europea (UE), que se van a ver afectados por el «brexit».

«Hemos oído de los británicos que ellos están preparados para un acuerdo fácil y rápido, pero necesitamos garantías reales», indicó Tusk.

El presidente del Consejo Europeo advirtió de que cuando llegue el momento de decidir sobre los derechos de los ciudadanos «hará falta no solo velocidad, sino calidad».

Indicó asimismo que la Comisión Europea ha elaborado una lista completa «de derechos y beneficios» que quiere garantizar a los afectados por el «brexit».

«Para alcanzar un progreso real, necesitamos una respuesta británica seria. Tan pronto como el Reino Unido ofrezca garantías reales, podremos llegar a una solución rápidamente», concluyó Tusk.

También el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, se refirió a la necesidad de que Londres dé garantías de que va a respetar los derechos de los ciudadanos.

Juncker recordó que esta misma semana viajó a Londres a entrevistarse con la primera ministra británica, Theresa May, acompañado del futuro negociador de la CE sobre el «brexit», el francés Michel Barnier.

«Se trata de dar verdaderas garantías a los ciudadanos europeos», dijo Juncker, que añadió que el voto del «brexit» afecta a veces de manera «trágica», por lo que «hay que tomar en serio las preocupaciones de los afectados».

El objetivo de la UE es que el Reino Unido garantice que los derechos de los ciudadanos europeos que viven en territorio británico se respeten hasta la fecha de la salida de la Unión Europea.

Tanto Tusk como Juncker insistieron en la «unidad» entre los países sobre las líneas rojas del «brexit».

«Estamos unidos en la sustancia y en el método», dijo Tusk, que recordó que antes de poder pasar a las negociaciones del futuro acuerdo entre la UE y el Reino Unido, habrá que ver si existe «suficiente progreso» en relación con los ciudadanos, el capítulo financiero y el tema de las fronteras entre Irlanda e Irlanda del Norte.

Por su parte, Juncker se declaró «impresionado» por «la unidad entre los 27».

«Al contrario de lo que uno pueda creer, no es solo superficial o una fachada, es una ambición común genuina que se ha hecho aparente hoy», indicó.

Ni Tusk ni Juncker adelantaron en qué momento se producirá ese análisis del progreso en la primera fase, para poder pasar a la segunda.

«Es pronto para especular sobre cuándo ocurrirá. Los líderes (de los Veintisiete) deberán evaluar y decidir, y será una decisión unánime», dijo Tusk, quien al presentar el borrador de las directrices negociadoras el pasado marzo había dicho que ese examen podría llevarse a cabo en otoño.

Por su parte, Juncker recordó que las negociaciones propiamente dichas sobre el «brexit» comenzarán después de las elecciones británicas del próximo 8 de junio.

«Las negociaciones serán difíciles y será complicado mantener la unidad que hemos sido capaces de construir hoy, pero haremos todo lo posible para retenerla», dijo Juncker.

Por otra parte, el presidente de la CE indicó que será «deseable» para Londres que «dé su consentimiento rápidamente en torno al acuerdo financiero».