Saná/Riad, 19 nov (EFE).- Los rebeldes hutíes del Yemen y las fuerzas de la coalición árabe que apoyan al presidente Abdo Rabu Mansur Hadi se han acusado mutuamente de no cumplir la tregua de 48 horas que entró en vigor en la mañana de hoy.

El alto el fuego, que entró en vigor a las 09.00 GMT y ha sido el octavo que se acuerda desde el estallido de la guerra civil yemení, no fue respetado en algunas partes, como en la ciudad de Taiz (sureste), ni siquiera unos minutos.

Varios habitantes de esta zona relataron a Efe que los choques entre ambas facciones en las afueras de dicha localidad, asediada por los hutíes no se detuvieron al mediodía, cuando ambas partes acordaron que entraría en vigor el cese de hostilidades.

Los testigos agregaron que los hutíes bombardearon los barrios de Al Yamaliya, Tabat y Sala desde montañas situadas al este de la ciudad.

El portavoz de las milicias progubernamentales en la región de Sanám Abdalá al Shandaqui, acusó a los hutíes y a las fuerzas leales al expresidente Ali Abdala Saleh, principal aliado de los rebeldes, de romper el alto el fuego en las primeras horas de su entrada en vigor.

En unas declaraciones recogidas en su página de Facebook, Shandaqui aseguró que se habían registrado “quince violaciones de la tregua durante las primeras horas de su entrada en vigor, con ataques de artillería, metralletas pesadas contra posiciones de las fuerzas legítimas”.

Según este portavoz, las fuerzas leales a Hadi en esta región mantuvieron su compromiso de no atacar, aunque advirtió de que se reservaban el derecho a responder en caso de que continuaran los ataques, ocurridos en el monte Qurn Nahem y Yebelen, así como en la zona de Maleh.

Por su parte, el movimiento de Ansar Alá, como también se conoce a los hutíes, acusaron a los aviones de la coalición comandada por Arabia Saudí de lanzar ataques en la región de Midi, situada en el extremo noroccidental del Yemen.

En un comunicado difundido por la televisión “Al Masira”, perteneciente a los rebeldes, los hutíes agregaron que dichos bombardeos se realizaron para apoyar un avance de las fuerzas de Hadi.

También acusaron a la alianza árabe de lanzar nueve ataques en el municipio de Al Salu, en la provincia de Taez, contra posiciones hutíes.

El exdiplomático yemení, Mustafa Nuaman, aseguró a Efe que “detener la guerra se ha convertido en una cuestión vital y urgente, porque la región, que ya sufre numerosos peligros, no será capaz de absorver sus consecuencias”.

El secretario de Estado estadounidense, John Kerry, anunció el jueves durante una gira por la región, que las partes en conflicto habían acordado una tregua de 48 horas, aunque el presidente Hadi, exiliado en Riad, se resistió a adherirse, en un primer momento.

Conforme a las declaraciones de Kerry recogidas por el canal estadounidense Fox News, los hutíes le trasladaron “su deseo de participar en un Gobierno de unidad nacional que sería formado a finales de año”.

Además, el diario emiratí “Gulf News” informó en su web de que Kerry anunció que “había presentado a las partes un documento que instaba a un acuerdo de paz que incluía una llamada al alto el fuego” y que tanto los hutíes como la coalición lo habían aceptado.

Según un comunicado de la coalición árabe publicado por la agencia oficial saudí, SPA, la tregua incluye la entrada de ayuda humanitaria a las zonas asediadas en Yemen.

Además, la alianza árabe pro Hadi condicionó la extensión de la tregua a que las milicias hutíes y sus aliados se comprometan “a permitir la entrada de ayuda humanitaria a las zonas asediadas, especialmente a la ciudad de Taiz”.

Según el comunicado, la tregua se anunció después de que el presidente Hadi mostrara su adhesión a la iniciativa en una carta enviada al rey Salmán bin Abdelaziz de Arabia Saudí.

La coalición militar insistió, asimismo, en que no permitirán ningún movimiento de tropas de los hutíes durante el tiempo en el que esté vigente la tregua.

El objetivo final de esta tregua como el de las siete anteriores es que las partes se sienten en torno a una mesa de negociaciones para poner fin a sus diferencia y avanzar hacia un acuerdo definitivo de paz.

Sin embargo, Naciones Unidas asumió este viernes que por ahora no ha conseguido que las partes en conflicto en Yemen acepten sentarse de nuevo a negociar un acuerdo de paz en el país, pero que continúa su trabajo activamente para lograrlo.

La coalición árabe liderada por Arabia Saudí lucha contra las fuerzas de los hutíes desde marzo de 2015, en un intento por restaurar en el poder al presidente Hadi, actualmente en Arabia Saudí, y reconocido por la comunidad internacional.