Luxemburgo, 20 abr (EFE).- La situación de crisis en Libia y la inmigración irregular desde sus costas centran los debates del consejo de ministros de Asuntos Exteriores europeos, que guardaron un minuto de silencio por el naufragio en el Mediterráneo de un barco con 700 inmigrantes a bordo.

A los ministros de Exteriores de la UE se sumarán a partir de las 13.00 GMT los titulares de Interior, convocados de urgencia y de forma extraordinaria por la alta representante europea, Federica Mogherini, y la presidencia letona de turno, ante la última tragedia.

«Hacen falta medidas inmediatas, de la Unión Europea y de cada Estado miembro. Hay una responsabilidad de Bruselas y también de cada uno de los Estados miembros para dar la fuerza política necesaria para que la Unión reaccione de la manera justa» ante el problema de la inmigración irregular, afirmó Mogherini.

Subrayó también que «ante las tragedias de los últimos días, meses y años, ya no hay más coartadas. La UE ya no tiene coartada, los Estados miembros tampoco tienen coartada».

Los ministros de ambas carteras analizarán qué acciones ya previstas se pueden acelerar y qué acciones adicionales pueden acordarse, según indicaron fuentes europeas.

Los responsables comunitarios estudiarán cómo reforzar Frontex, la agencia europea de control de las fronteras exteriores, así como la mejora de la lucha contra el tráfico de seres humanos.

En ese sentido, las fuentes aseguraron que no se descarta la convocatoria de una cumbre extraordinaria de líderes de la UE para este mismo jueves, a fin de abordar el problema.

Mogherini, a su llegada a la reunión, destacó el «deber moral y político» de la UE de actuar conjuntamente para solucionar las tragedias migratorias en el Mediterráneo.

«Tenemos instrumentos de política exterior que discutiremos con los ministros de Exteriores, comenzando con Libia, pero también hay cuestiones que están en manos de los titulares de Interior y de los jefes de Estado y de Gobierno», subrayó.

La UE mantiene su total apoyo a la labor del representante especial del secretario general de la ONU en Libia, Bernardino León, para tratar de formar un gobierno de unidad en ese país.

El ministro italiano de Asuntos Exteriores, Paolo Gentiloni, afirmó que la tragedia migratoria en el Mediterráneo es «una emergencia europea», no solo de Italia, y pidió «una respuesta de la UE» porque lo ocurrido «nos concierne a todos».

Por su parte, el ministro español de Exteriores y Cooperación, José Manuel García-Margallo, pidió un «tratamiento conjunto» del problema de la migración a nivel de la UE y «global» en la ONU, donde España prevé impulsar hoy una declaración como miembro no permanente del Consejo de Seguridad.

En opinión del ministro alemán, Frank-Walter Steinmeier, «la opinión pública espera con razón que la política aborde esta tragedia», para lo que pidió «un debate abierto y sin tabúes sobre lo que la política, la UE, en estos momentos puede hacer».

«Estamos ante una tarea gigante. Ante todo tiene que estar nuestro esfuerzo de mejorar el salvamento marítimo para evitar más muertes», apuntó, y advirtió de que «no habrá soluciones rápidas».

El titular británico, Philip Hammond, criticó «el cinismo de las bandas criminales que explotan a estas personas desafortunadas» que tratan de llegar desde África a Europa.

«Esto requiere una respuesta integral europea para que sea eficaz», señaló, además de considerar que esa respuesta debe poner en el punto de mira a los «criminales» responsables del tráfico de personas en los países donde actúan para «poner fin a este infame comercio».

El ministro luxemburgués, Jean Asselborn, dijo que «ha llegado el momento de emprender acciones para poder elevar (la misión) Tritón al nivel de Mare Nostrum, dar más medios, y ayudar a los italianos con financiación pero también con más equipos, para que Europa sea más capaz de salvar vidas».

«La UE no está equipada para resolver la raíz de los conflictos en el mundo árabe y africano, pero sí para salvar vidas en el mar, es un mar europeo y tenemos responsabilidad sobre él», recalcó.

Por su parte, el secretario de Estado francés para Asuntos Europeos, Harlem Desir, subrayó que «se necesita reforzar la cooperación judicial y policial» para hacer frente al problema migratorio.

«La agenda de la reunión de esta tarde es muy importante porque se centrará en la respuesta urgente que hay que dar a la situación en el Mediterráneo y la estrategia global en materia de política de inmigración y de asilo», señaló Desir.