Seúl, 4 abr (EFE).- La fiscalía interrogó hoy por primera vez en prisión a la expresidenta surcoreana Park Geun-hye, arrestada de forma preventiva el pasado viernes, como parte de la investigación para encausarla por su rol en la trama de corrupción de la «Rasputina».

El procedimiento se realizó en el Centro de Detención de Seúl, situado en la localidad de Uiwang, a unos 15 kilómetros al sur de la capital surcoreana.

A petición de la defensa, la fiscalía ha optado por realizar sus interrogatorios en la prisión para evitar el despliegue de seguridad necesario si la exmandataria se desplaza hasta Seúl.

También, para evitarle a ella el trago de tener que acudir esposada y verse expuesta al gran número de enfervorizados simpatizantes y detractores que la siguen allá donde va.

Las preguntas las realizó hoy el fiscal Han Woong-jae, que ya fue el encargado de dirigir el primer interrogatorio al que se sometió Park hace un par de semanas.

Uno de los abogados del equipo legal de la expresidenta, Yoo Young-ha, estuvo también presente durante el proceso, en el que se cree que Park volvió a insistir en su inocencia, tal y como ha venido haciendo desde antes de perder su inmunidad presidencial por ratificación del Constitucional el pasado 10 de marzo.

Los fiscales se limitaron a indicar a medios surcoreanos que el procedimiento se ha llevado a cabo «con normalidad» sin añadir más detalles al respecto.

A partir de la detención de Park el pasado 31 de marzo, la fiscalía dispone de 20 días de plazo -hasta el 19 de abril- para poder presentar cargos contra ella antes que sea liberada.

En todo caso, los investigadores han explicado que no planean apurar este plazo y que prevén acusarla formalmente en torno al 15 de abril para intentar influir lo mínimo en la campaña para las próximas elecciones presidenciales, que arranca el 17 de abril.

Para ello planean interrogar a la expresidenta dos o tres veces más en prisión antes de rematar sus pesquisas.

Tras perder su inmunidad, Park fue sometida a un primer interrogatorio de más de 20 horas el 21 de marzo y de nuevo debió responder durante nueves horas a las preguntas del tribunal de Seúl que finalmente le concedió a la fiscalía una orden de prisión preventiva el pasado viernes.

Se espera que los fiscales presenten 13 cargos contra la expresidenta, entre los que destacan abuso de poder, coacción o soborno, un delito que Corea del Sur castiga con un mínimo de 10 años de cárcel y hasta con cadena perpetua.

Los investigadores consideran que Park confabuló con su amiga Choi Soon-sil, conocida como la «Rasputina» por su influencia sobre la expresidenta, para crear una red de tráfico de influencias que, entre otras cosas, extorsionó unos 70 millones de dólares a grandes empresas.

Su destitución es la primera de un presidente en Corea del Sur desde que el país retomó la democracia en 1987, lo que también ha desembocado en el primer adelanto de comicios presidenciales (que se celebrarán el próximo 9 de mayo) desde entonces.

Una treintena de personas están siendo juzgadas por esta trama, que salpica también a 53 empresas, entre ellas gigantes Samsung, cuyo presidente de facto, Lee Jae-yong, fue detenido en febrero y está siendo juzgado por haber sobornado a la red supuestamente creada por Choi y Park.

Andrés Sánchez Braun