Bruselas, 24 jul (EFE).- Una delegación de la Eurocámara, que se ha reunido con las autoridades de Sicilia (Italia) sobre el terreno en los últimos días, denunció hoy las carencias presupuestarias y de personal para hacer frente a la llegada a su frontera marítima de inmigrantes procedentes del norte de África.

El presidente de la delegación de la comisión parlamentaria de Presupuestos, Jean Arthuis, destacó «los esfuerzos de las autoridades para poner en marcha un sistema que haga frente a la excepcional presión migratoria en la frontera marítima italiana».

Al mismo tiempo, Arthuis apuntó que «los recursos enviados por la UE son de todo punto de vista insuficientes».

«La capacidad de los centros de recepción italianos es de unas 83.000 plazas e Italia gasta alrededor de 1.000 millones al año para hacerse cargo de los que consiguen atravesar el Mediterráneo», recordó.

En un comunicado, los eurodiputados llaman a los veintiocho Estados miembros de la UE «a entender que las fronteras italianas son también parte de las fronteras exteriores de la Unión y que por tanto mejorar la gestión de los flujos migratorios en Sicilia no es solo responsabilidad italiana».

Los europarlamentarios abogaron por acelerar los procesos legales para aquellos que merecen protección internacional, pero también a establecer más rápidamente las decisiones de edad en el caso de inmigrantes económicos que podrían ser menores.

Además de reunirse con las autoridades de las ciudades de Catania y Pozzallo, los eurodiputados mantuvieron encuentros con el equipo de Frontex, la agencia europea de vigilancia de fronteras exteriores, y de la Operación conjunta Triton y el personal de Europol.

Este viaje se produce después de que los países de la UE se comprometieran a repartirse 32.256 personas en necesidad de protección internacional, un número por debajo de lo acordado hace unas semanas en la cumbre europea (40.000 personas).

De ellos, España ha aceptado a 1.300 demandantes de asilo eritreos y sirios, frente a los 4.288 propuestos inicialmente por la Comisión Europea.

Hasta dieciocho eurodiputados de las comisiones europarlamentarias de Libertades Civiles y Presupuesto han formado parte de la delegación, entre ellos una española, Eider Gardiazabal (PSOE), que ha tachado de «vergonzoso» el número de personas aceptadas por España.