Manila, 30 ene (EFE).- El emperador de Japón, Akihito, y su esposa, la emperatriz Michiko, finalizaron hoy una visita de cinco días a Filipinas en la que han honrado a los caídos durante la Segunda Guerra Mundial, informó la prensa local.

Akihito, de 82 años, y Michiko, de 81 años, fueron despedidos en el aeropuerto internacional de Manila por el presidente filipino, Benigno Aquino, al término del primer viaje oficial de los emperadores japoneses al país del Sudeste Asiático.

La visita, que se enmarca también en el 60 aniversario de la normalización de las relaciones diplomáticas entre Tokio y Manila, es la última parada de la “gira por la paz” realizada por Akihito con motivo del 70 aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945).

En la agenda de los monarcas nipones destacó la visita a varios monumentos que conmemoran los cientos de miles de personas que murieron en territorio filipino durante la ocupación de los japoneses en la contienda mundial.

Filipinas estuvo ocupada por las fuerzas militares niponas desde 1941 hasta 1945, cuando EE.UU. liberó al archipiélago asiático de los invasores japoneses con una de las batallas más sangrientas de la contienda.

En el enfrentamiento final, en el que los japoneses defendían la capital filipina, llegaron a morir más de 100.000 personas en menos de un mes.

Aunque la Segunda Guerra Mundial fue uno de los asuntos centrales de la visita, Manila descartó tratar el polémico asunto de las “mujeres de consuelo”, filipinas forzadas a la esclavitud sexual por parte de los militares japoneses, ya que lo considera zanjado.

Esta decisión despertó la indignación de varias organizaciones de defensa de derechos humanos y asociaciones de mujeres de Filipinas, que se manifestaron para exigir una disculpa pública por parte de Japón.

Dentro de la “gira por la paz”, los emperadores también visitaron el año pasado Saipán, una de las Islas Marianas del Norte, y Palau, ambos territorios en el Pacífico Sur.