Zagreb, 5 ago (EFE).- Croacia celebra hoy, con diversos actos en la meridional ciudad de Knin, el vigésimo aniversario de su victoria en la guerra de independencia, mientras en Serbia y la República Serbia de Bosnia hoy es día de duelo nacional.

Las celebraciones comenzaron esta mañana con la puesta en libertad de 2.000 palomas de paz, tras lo cual se inauguraron una nueva iglesia católica, un museo dedicado a la época de guerra y un monumento al entonces presidente, Franjo Tudjman, y continuará con actos culturales durante toda la jornada.

Al mismo tiempo, en Serbia y la República Serbia de Bosnia hoy es día de duelo nacional, en memoria de las víctimas serbias caídas y las personas que se convirtieron en refugiados por la ofensiva croata.

Transmitidos en directo por la televisión pública HTV, los actos tienen lugar a unos 80 kilómetros al norte de Split, en Knin, que entre 1991 y 1995 fue la sede de la rebelde «República Serbia de Krajina», establecida sobre un tercio del territorio croata.

El ejército croata entró el 5 de agosto en Knin en una operación relámpago que en 84 horas estableció el control sobre el grueso de «Krajina» y obligó a los enclaves serbios restantes a aceptar una reintegración pacífica en Croacia bajo control de la ONU.

El primer ministro, Zoran Milanovic, y la presidenta, Kolinda Grabar-Kitarovic, recordaron ayer, tras un desfile militar, que la ofensiva fue precedida por cuatro años de guerra y matanzas llamadas «limpiezas étnicas» en Krajina, y que los serbios rebeldes rechazaron las propuestas de paz internacionales.

«Croacia hoy no celebra la guerra, no festeja el sufrimiento o la persecución de nadie… Croacia hizo todo por evitar la guerra, ofreció soluciones pacíficas. Y fue rechazada», destacó Milanovic.

El jefe de gobierno lamentó «toda vida perdida, toda víctima, toda tragedia humana y familiar».

«Los refugiados retornan a Croacia…nuestras puertas les han sido abiertas y lo seguirán siendo», añadió.

Según fuentes de el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), a Croacia regresaron más de 130.000 refugiados serbios, o más de la mitad de los que entre 1991 y 1995 abandonaron este país.

Se considera que entre 150.000 y 200.000 serbios, casi toda la población civil que quedaba en «Krajina» en 1995, huyeron ante la ofensiva croata, y que durante y después de la operación unos 600 murieron, en muchos casos en acciones de desquite croatas.

«Lamentamos toda vida perdida, tanto croata como serbia, compadecemos con las familias de las víctimas. Pero destacamos que se trataba de una guerra que nos fue impuesta por (el ex presidente serbio) Slobodan Milosevic y su proyecto por la Gran Serbia», subrayó la presidenta de Croacia, Grabar-Kitarovic.