Berlín, 14 jul (EFE).- El líder del grupo conservador del Parlamento alemán, Volker Kauder, trata de convencer a sus filas de la solidez del compromiso alcanzado ayer para un tercer paquete de rescate a Grecia, ante la votación del viernes en el Bundestag y mientras se suceden las críticas al acuerdo.

“El Bundestag no votará sobre la apertura de las negociaciones hasta que en Grecia se hayan producido los primeros resultados”, indicó hoy Kauder, en declaraciones a la televisión pública ARD, en alusión a las medidas que el primer ministro griego, Alexis Tsipras, debe someter mañana a su propio Parlamento.

El líder del grupo conservador -integrado por la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Angela Merkel y la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU)- abogó para que el Bundestag otorgue al Gobierno el mandato para abrir esas negociaciones, como base para el tercer paquete de rescate de Grecia.

Se trata, esta vez, de activar un auténtico “programa de reformas”, que incluirá “cambios estructurales”, insistió Kauder, en alusión al rechazo de quienes lo consideran un mero paquete de ayuda condenado al fracaso, como ocurrió con los dos precedentes.

Varios diputados de la CDU/CSU han anunciado que votarán en contra, entre ellos Wolfgang Bosbach, un peso pesado del partido de Merkel que ya anteriormente se opuso a las ayudas a Grecia.

Aunque el “sí” se da por seguro, se estima que en la votación del Bundestag podrían surgir hasta un centenar de votos en contra o abstenciones de las filas de la CDU/CSU -con 311 escaños-, y también hay voces críticas entre su socio de coalición, el Partido Socialdemócrata (SPD) -193 diputados-.

Asimismo han arreciado las críticas a la gestión del ministro de Finanzas, Wolfgang Schäuble, al que el experto en Finanzas del SPD, Carsten Schneider, acusa de haber “aislado” a Alemania con la dureza de su polémica propuesta de un “Grexit” temporal durante cinco años.

Schäuble ha propagado con ello una imagen de “dureza teutona”, apuntó Schneider en la televisión pública ARD, para añadir que tal postura delata que, en el fondo, el ministro no quiere mantener a Grecia en la zona euro.

Se prevé que los grupos parlamentarios del Bundestag realicen diversas reuniones y votaciones internas la víspera del plenario, una vez conocida también la respuesta del Parlamento griego a los compromisos adoptados por Tsipras con sus socios de la zona euro.

En Alemania es preceptivo que el Gobierno someta al voto del Parlamento el mandato para abrir la negociación de un rescate con el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE).

La coalición de Merkel tiene una abultada mayoría -504 escaños, de los 631 del Bundestag-, por lo que se asume que obtendrá el respaldo necesario, pero las cúpulas de los partidos que la integran quieren evitar grandes disensos.

Tanto Merkel, presidenta de la CDU, como el líder del SPD y vicecanciller, Sigmar Gabriel, y el jefe de la CSU bávara, Horst Seehofer, han defendido el acuerdo alcanzado en Bruselas como una solución sólida frente a la crisis griega.

Según lo acordado entre los líderes de la eurozona, el nuevo paquete de rescate para Grecia alcanzará hasta 86.000 millones de euros y tres años de duración.