Londres, 14 jul (EFE).- El ministro de Economía del Reino Unido, George Osborne, ha dejado claro a sus colegas de la Unión Europea (UE) que el Reino Unido no avalará el tercer rescate a Grecia, afirmó hoy un portavoz del ministerio.

Según esta fuente, Osborne ha hablado con sus homólogos europeos antes de la reunión de hoy en Bruselas para recordarles que no hay que recurrir al Mecanismo europeo de estabilidad financiera (MEEF, en inglés) para financiar el rescate.

El MEEF, a cuyo uso ya se opuso el primer ministro, David Cameron, en 2010, es un programa de financiación de emergencia de la UE por el que se recaudan fondos en los mercados financieros que son garantizados por la Comisión Europea (CE) con el aval del presupuesto comunitario.

En su lugar, el Reino Unido insiste en que se debe utilizar el Mecanismo europeo de estabilidad (MEDE), creado para la gestión de crisis y la preservación de la estabilidad financiera exclusivamente en la zona euro.

En 2010, Cameron dijo haber conseguido un acuerdo para que dejara de recurrirse al MEEF para ayudar a los países de la zona euro en dificultades, como ocurrió con Irlanda o Portugal.

“Nuestros colegas europeos han recibido el mensaje bien alto y claro de que no es aceptable revisar el asunto del apoyo del Reino Unido a rescates en la eurozona”, dijo el portavoz del ministerio de Economía.

El acuerdo al que llegó Cameron en 2010 no es vinculante y, según Londres, hay indicaciones de que la CE se plantea recurrir al MEEF para apuntalar el tercer rescate a Grecia.

Según cálculos del diario Daily Telegraph, usar el presupuesto comunitario, al que el Reino Unido contribuye con un 14 %, como aval para conseguir 8.600 millones de euros en préstamos para Grecia, podría costar al Estado británico 850 millones de libras (1.200 millones de euros) en caso de impago.

“La idea de que el dinero del contribuyente británico se va a poner en juego en este último acuerdo para Grecia no va a ninguna parte”, aseguró el portavoz del Tesoro.

Un portavoz oficial de Cameron señaló que, en opinión del primer ministro, el acuerdo de 2010, aunque no es legalmente vinculante, sigue vigente.

El Gobierno conservador británico ha emprendido un proceso de negociación en Bruselas para cambiar su relación con la UE de cara a celebrar antes de finales de 2017 un referéndum de pertenencia del Reino Unido al bloque comunitario.