Bamako, 19 abr (EFE).- Un ataque de obuses y misiles, calificado de «lluvia» de proyectiles por fuentes locales, se abatió hoy sobre la ciudad maliense de Kidal, en el norte del país, en las cercanías de la base de la misión de la ONU (Minusma).

Por el momento entre la población no hay constancia de víctimas de este ataque, que no ha sido reivindicado, aunque se suma a otros similares perpetrados por los grupos yihadistas que hostigan sin cesar a las fuerzas de la Minusma o del Ejército regular maliense.

Tampoco la Minusma ha informado sobre si el ataque, perpetrado a primera hora del día, con el alba, ha dejado víctimas o daños entre sus efectivos.

Esta semana ha resultado particularmente sangrienta para la Minusma, pues, el pasado miércoles, un ataque contra una de sus bases en Ansongo causó tres muertos, todos ellos civiles, y 16 heridos, de los que nueve eran cascos azules nigerinos.

Aquel atentado fue reivindicado por Al Murabitun, grupo yihadista escindido de Al Qaeda y dirigido por el argelino Mojtar bel Mojtar, uno de los más activos en el Sahel.

El viernes, un convoy de la ONU que transportaba víveres también fue atacado por hombres armados que asesinaron fríamente a dos de los conductores e incendiaron dos camiones, mientras que el resto de integrantes lograron huir.