Lausana (Suiza), 28 mar (EFE).- Las negociaciones sobre el controvertido programa nuclear iraní se intensificaron hoy en Suiza con la llegada de algunos ministros de Exteriores del Grupo 5+1, entre ellos el francés Laurent Fabius, quien insistió en la importancia de los mecanismos de control y verificación.

“Insisto en la transparencia de los mecanismos de control para asegurar que los compromisos acordados sean respetados”, declaró el jefe de la diplomacia gala a la prensa apostada frente a la puerta del Hotel Beau Rivage en Lausana, donde tienen lugar las conversaciones.

“Hemos llegado aquí con el deseo de llegar a un acuerdo robusto. Irán tiene todo el derecho a la emergía nuclear civil, pero no a una bomba”, agregó Fabius, sin precisar los avances ni los puntos que aún quedan por limar.

“Las discusiones han sido largas y difíciles. Hemos avanzado hasta cierto punto, pero en otros no todavía lo suficiente”, se limitó a decir el ministro antes de entrar en el edificio.

En el interior del Beau Rivage, estaban reunidas, por tercer día consecutivo, las delegaciones de EEUU e Irán al completo, lideradas por sus cancilleres, John Kerry y Mohamad Yavad Zarif, respectivamente.

Está previsto que Kerry, Fabius y su homólogo alemán, Frank-Walter Steinmeier, al que se le espera cerca del mediodía, almuercen juntos hoy para ponerse al día los últimos avances, y coordinar la estrategia a seguir.

Por ahora no se sabe cuándo llegarán los ministros de Exteriores de China, Wang Yi; del Reino Unido, Philip Hammond; y de Rusia, Sergéi Lavrov, cuyos países conforman el llamado Grupo 5+1, que negocia con Irán desde hace dos años y medio.

La Unión Europea, que también forma parte de las negociaciones, ha confirmado que la jefa del Servicio Exterior, Federica Mogherini, llegará mañana, domingo, a Lausana para unirse a las conversaciones.

Por ahora, nada se ha informado oficialmente respecto al posible acuerdo, ni cuáles son los puntos que realmente están dificultando más la negociación.

No obstante, ayer un negociador iraní dijo que las dos áreas donde aún había más obstáculos eran la Investigación y Desarrollo (I+D) y el levantamiento de las sanciones que pesan sobre la República Islámica.

Teherán insiste en que quiere que las medidas punitivas se levanten lo antes posible para aliviar su maltrecha economía.

Estas sanciones fueron impuestas por Occidente por las dudas sobre el programa nuclear iraní y la posibilidad de que la tecnología se usase con fines militares, además de los civiles.

Las negociaciones se han intensificado en las últimas horas porque las partes quieren cumplir con el autoimpuesto plazo del 31 de marzo para alcanzar un acuerdo marco.

De alcanzarse es acuerdo político, en los siguiente tres meses se deberán especificar todos los detalles técnicos para un trato final y exhaustivo que ponga fin a doce años de disputa nuclear.