Estambul, 23 jul (EFE).- La organización urbana y juvenil del Partido de Trabajadores de Kurdistán (PKK) en Turquía, conocida bajo las siglas YDG-H, ha anunciado una campaña de asesinatos de miembros del Estado Islámico (EI) en Turquía, como respuesta a la masacre de Suruç que el lunes pasado dejó 32 muertos.

En un comunicado difundido anoche en la red social Twitter y ‘retuiteado’ hoy por numerosos medios turcos, la YDG-H reivindica el asesinato de un supuesto hombre clave del EI en Estambul y promete continuar una campaña de «castigo y ejecución» contra otros personajes de las redes yihadistas.

«Ayer (martes) sobre las 11 de la noche, las patrullas de carretera de la YDG-H han castigado a una persona llamada Mürsel Gül, ejecutándola», arranca el comunicado.

El texto asegura que unidades del YDG-H habían hecho seguimiento durante tres meses a Gül y establecido que se trataba de un alto cargo del Estado Islámico y que se decidió ejecutarlo para «pedir cuentas» por la masacre de Suruç, cometida a todas luces por un miembro de las redes yihadistas turcas vinculadas al EI.

«Nuestro trabajo contra miembros de la banda del EI continúa y hemos identificado a unos cuantos. Serán castigados con la ejecución», advierte el comunicado.

El diario turco Hürriyet Daily News asegura, a partir de fuentes policiales, que Gül efectivamente tenía vínculos con el EI y que había viajado reiteradamente a Siria.

La agencia semipública Anadolu asegura que no había tal relación y el diario progubernamental Sabah señala que Gül fue asesinado «sólo por llevar barba».

Gül, un vendedor de productos de limpieza de 45 años, había celebrado la masacre de los «infieles» de Suruç en su cuenta de Facebook, en la que no faltan mensajes a favor del EI, como pudo comprobar Efe.

Hasta ahora, la cúpula del PKK no se ha pronunciado oficialmente sobre la advertencia de la YDG-H, que amenaza con llevar a territorio turco la pugna entre kurdos y yihadistas en el norte de Siria.

En un discurso grabado ayer y emitido hoy por la agencia kurda Firat, un alto cargo del PKK, Muzaffer Ayata, acusó a Ankara de «haber abierto Turquía al EI» e hizo un llamamiento a «resistir con más fuerza» a lo que definió como alianza del Gobierno turco con yihadistas.

Sin embargo, no hizo referencia a la campaña anunciada por la YDG-H ni tampoco reiteró la reivindicación del PKK, difundida ayer por la misma agencia, del asesinato de dos policías en la ciudad fronteriza turca de Ceylanpinar.