Londres, 31 jul (EFE).- La viuda del exespía ruso Alexander Litvinenko, envenenado con polonio-210 en Londres en noviembre de 2006, afirmó hoy que la justicia británica ha descubierto «la verdad» sobre un asesinato del que culpa al Gobierno de Moscú.

Marina Litvinenko efectuó esas declaraciones horas antes de que la investigación pública que dirige el juez Robert Owen sobre este caso concluya hoy en Londres con los alegatos finales.

«Estoy muy, muy feliz por todo lo que la investigación podrá revelar para que todo el mundo pueda escucharlo y ver y analizar, pero estoy encantada, sobre todo, de que la gente esté aún interesada después de más de nueve años», dijo la viuda en una comparecencia antes los medios a la puerta de los juzgados.

Respecto a la supuesta implicación del presidente ruso, Vladímir Putin, en la muerte de su marido, Marina dijo: «Después de 15 años en el poder, por supuesto que es responsable de esto».

Durante esta última vista, el abogado de la familia Litvinenko, Ben Emmerson, también reiteró hoy que Putin es el responsable del asesinato del exagente del KGB.

El letrado aseguró que la comisión del «asesinato» de Alexander Litvinenko habría sido «imposible» sin la aprobación del mandatario ruso, a quien calificó de «autoritario moralmente trastornado».

Según Emmerson, Putin «ordenó personalmente» la ejecución de Litvinenko y recalcó que la «responsabilidad» del Estado ruso por su muerte «está fuera de toda duda», a tenor, dijo, de las «pruebas directas y sólidas» presentadas.

También el representante legal de la Policía Metropolitana de Londres (MET), Richard Horwell, ha afirmado en una de sus últimas intervenciones que Rusia «podría haber estado detrás en esta trama», si bien ha sido más prudente y ha sostenido que eso no significa que la orden fuera dada por Putin.

Las autoridades británicas acusan de este crimen a los exagentes rusos Andréi Lugovói y Dmitri Kovtun, con quienes Litvinenko tomó el té en el hotel Millenium de Londres el 1 de noviembre de 2006, pero ellos niegan su implicación y Moscú ha rechazado su extradición.

Litvinenko, que fue envenenado en dos ocasiones con la sustancia radioactiva polonio-210, falleció el 23 de noviembre de 2006 a los 43 años de edad.

La investigación judicial británica por esta muerte empezó el pasado 27 de enero con la autorización del Gobierno del primer ministro, David Cameron, que en un principio se había negado a celebrarla por temor a dañar las relaciones con Rusia.

En las primeras vistas testificó Marina Litvinenko, quien durante años pidió la investigación pública que ahora se efectúa para intentar demostrar, con la ayuda de sus abogados, que su marido y padre de su hijo Anatoly fue asesinado por orden del Kremlin por su campaña contra Putin.