Bruselas, 29 nov (EFE).- Un grupo de ocho países, entre ellos los más afectados por la llegada de refugiados a sus territorios, como Alemania y Suecia, pero también Grecia y los países del Bénelux, se reunieron hoy para analizar cómo y cuántos refugiados sirios que acoge actualmente Turquía pueden aceptar ellos por la vía «legal».

«Se trata de que los países que acogen especialmente a muchos refugiados que llegan ilegalmente reflexionen sobre cuán rápido podemos reemplazar la inmigración ilegal por la legal e implementar cuando antes el plan de acción con Turquía», señaló la canciller alemana, Angela Merkel, a su llegada a la minicumbre, previa al encuentro de los Veintiocho con Turquía también programada para hoy.

En la reunión, a la que acuden además de Alemania, los jefes de Estado o de Gobierno de Austria, Suecia, Finlandia, Grecia, Bélgica, Holanda y Luxemburgo, y los presidentes de la Comisión Europea (CE), Jean-Claude Juncker, y del Consejo Europeo, Donald Tusk, «no está cerrada a otros países», recalcó Merkel.

El diario alemán «Frankfurter Allgemeine Sonntagszeitung (FAS) afirma hoy que el «contingente» de refugiados que esos países estudiarían acoger desde Turquía asciende a 400.000 personas, un tercio del total que llega este año a Europa a través de la ruta de los Balcanes occidentales y por ello a través de Turquía.

Ningún líder ha querido confirmar esta cifra a su llegada a la cumbre previa, ni el primer ministro holandés, Mark Rutte, cuando fue preguntado al respecto, ni Juncker.

Este último sostuvo que Turquía debe proteger «al máximo sus fronteras internas» y la UE, por su parte, contribuir «al reasentamiento de sirios» en ese país, es decir, a que haya «un poco de inmigración legal por así decirlo», explicó.

El canciller federal de Austria, Werner Faymann, indicó que la minicumbre reúne a los países más afectados por la crisis de refugiados, que son además los contribuyentes netos al presupuesto de la UE y que éstos deben hacer ver también a los receptores netos que «la cuestión de los refugiados la solucionaremos juntos».

Los contribuyentes netos quieren a cambio que haya «solidaridad», dijo, y para ello «es necesario Schengen y también unidad en la Unión», recalcó.

Rutte afirmó: «podemos ayudar con la acogida de refugiados en Turquía y ellos pueden ayudar a Europa al asegurar que no todos los refugiados vengan aquí».

«Primero Turquía tiene que cumplir con los compromisos pactados y aportar resultados», dijo en referencia a la ayuda económica que le ofrece Europa para atender a los refugiados.

El primer ministro de Luxemburgo, Xavier Bettel incidió en la importancia de «favorecer una migración reglamentada» y «encontrar soluciones» con Turquía «que favorezcan a las dos partes».

Su homólogo belga, Charles Michel, sostuvo que la UE no puede dar «un cheque en blanco» a Ankara, y dijo que su país no está listo para concretar hoy su contribución financiera al fondo de 3.000 millones de euros para Turquía, aunque se mostró dispuesto a ser solidario con el país desde el punto de vista humanitario.

Recalcó que Ankara debe asumir también compromisos como controlar sus fronteras para evitar la llegada de refugiados a Europa.

Y el primer ministro griego, Alexis Tsipras, se mostró dispuesto a reforzar la relación con Turquía dentro del marco existente, pero hizo hincapié en que a cambio Ankara debe hacer «lo que sea necesario para reducir los flujos» migratorios hacia Europa.

«Si tenemos el mismo propósito de intentar comunicar y cooperar, podemos encontrar un camino», aseguró al ser preguntado por cómo piensa resolver las tensiones fronterizas con Turquía.