Bruselas, 20 jul (EFE).- Los ministros europeos del Interior barajan la posibilidad de comenzar a aplicar el reparto de demandantes de asilo sirios y eritreos llegados a Italia y Grecia desde abril sin alcanzar el umbral de 40.000, y revisar la situación dentro de seis meses, informaron hoy fuentes comunitarias.

España es el único Estado miembro que falta por revelar el número de refugiados que está dispuesta a acoger en los próximos dos años, pero otros países como Hungría, molesta porque la UE no tome medidas para aliviar la presión migratoria que sufre de ciudadanos de Kosovo, dijeron que su contribución sería “cero”, según otras fuentes europeas.

Según los esfuerzos que los países han dicho estar dispuestos a hacer, la semana pasada se llegaba a la cifra de 30.000 demandantes, por lo que faltarían otros 10.000 para alcanzar la meta que propuso la Comisión Europea (CE) en mayo, y que los líderes europeos aceptaron el pasado 26 de junio.

El ministro español del Interior, Jorge Fernández Díaz, que se ha mostrado en contra del sistema de cuotas propuesto por la Comisión, dijo que el país será “responsable y solidario” y presentará una cifra, que no quiso revelar a su llegada a la reunión extraordinaria de ministros europeos de Interior que se celebra hoy en Bruselas.

Fernández Díaz sí dijo que la contribución española en cualquier caso no superará la cifra de 4.288 demandantes que le propuso acoger la CE, y que España considera injusta porque se basa en unos criterios que no tienen suficientemente en cuenta ni el elevado desempleo en el país ni el esfuerzo previo de acogida.

Austria, el otro país que junto a España más retrasó la presentación de su cifra, anunció a su llegada a la cita de hoy que estaría dispuesta a aceptar una parte de los 40.000 demandantes, aunque sin concretar cifras, siempre que se cumplan dos condiciones: que procedan de países más presionados (con más demandantes por número de habitantes) y que Italia y Grecia identifiquen y tomen las huellas dactilares de los recién llegados a su territorio.

Fuentes diplomáticas aclararon que son Suecia y Hungría los países que Austria considera que están más presionados por las solicitudes de asilo que la propia Austria, con lo que no queda claro si estaría dispuesta a acoger a demandantes procedentes de Italia y Grecia.

“Si el sistema de reparto fuera obligatorio como propuso la CE, Austria no tendría problemas en aceptar la cifra que propuso Bruselas (1.213 personas) e incluso más, pero ahora (que el reparto tendría carácter voluntario) es absurdo que pese a ser uno de los países que más demandantes tiene en función de su población acoja a más refugiados”, precisaron estas mismas fuentes.

Austria también dijo que para el reparto de 20.000 refugiados que están en terceros países podría acoger a 400 personas, que se sumarían a otras 1.500 personas que ya se comprometió a aceptar en un programa de reasentamiento anterior, pero que según la UE no podría tomarse en cuenta en el cálculo porque nada tienen que ver con la decisión que está sobre la mesa en estos momentos, aclararon las fuentes.

Holanda, por su parte, dijo estar de acuerdo con la cifra sugerida por Bruselas (2.047), siempre que los demás países de la UE asuman su parte y que Italia y Grecia cumplan con sus compromisos de identificación y toma de huellas dactilares de las personas que llegan a su territorio.

Francia y Alemania ya se mostraron dispuestas a principios de mes a aceptar a 6.752 y 8.763 demandantes de asilo sirios y eritreos, respectivamente.

La presidencia luxemburguesa de turno de la UE se había marcado como objetivo que la decisión sobre las cuotas de asilo estuviera lista a finales de este mes, tras lo cual debe consultarse al Parlamento Europeo, que no celebra su primera sesión plenaria tras la pausa estival hasta la semana del 6 al 9 de septiembre.