Bruselas, 15 dic (EFE).- La Unión Europea (UE) celebró la reanudación hoy de negociaciones sobre la crisis en Yemen y confió en que las conversaciones conduzcan a un acuerdo “sostenible y duradero” en ese país.

Estas negociaciones son “un pilar para alcanzar un acuerdo sostenible y duradero para esta crisis”, valoraron los portavoces de la alta representante de la UE para la Política Exterior, Federica Mogherini, en un comunicado.

Al mismo tiempo, instaron a todas las partes en Yemen a implicarse “de forma constructiva y sin precondiciones” en las conversaciones, teniendo en cuenta el interés de todos los yemeníes.

“Gracias a los incansables esfuerzos del enviado especial de la ONU para Yemen, Ismail Ould Cheikh Ahmed, las conversaciones facilitadas por las Naciones Unidas se reanudan hoy en Suiza”, subrayaron.

En opinión de la UE, el anunciado alto el fuego es “una respuesta apropiada para evitar más muertes de civiles y la destrucción de infraestructura civil crítica”.

Además, cree que así la población podrá tener acceso a la ayuda humanitaria para atender sus “necesidades sin precedentes”.

“La iniciativa va en la buena dirección y la UE pide a todas las partes y las milicias que la acaten, promuevan una rebaja de la tensión y se abstengan de provocaciones”, señaló la UE.

Una nueva ronda de negociaciones para solucionar el conflicto en Yemen comenzó hoy en un lugar no identificado de Suiza con el objetivo de mantener el alto el fuego y permitir la distribución de ayuda humanitaria, y con el desafío de sentar las bases para una paz duradera.

A la cita asisten delegaciones del Gobierno de presidente yemení, Abdo Rabu Mansur Hadi, de los rebeldes hutíes, y del partido Congreso General Popular del expresidente Ali Abdalá Saleh.

Los rebeldes hutíes -de confesión chií y que cuentan con el apoyo no expreso de Irán y son leales a Saleh- lanzaron una ofensiva en septiembre del 2014, y a pesar de algunas pérdidas, controlan actualmente gran parte del país, incluida la capital, Saná.

El conflicto, en el que han muerto más de 6.000 personas, ha provocado que el 80 % de la población necesite asistencia para sobrevivir.