Bruselas, 23 jul (EFE).- La Unión Europea (UE) pidió hoy a Brasil y Colombia que presenten en las próximas semanas su contribución de recorte de emisiones contaminantes de cara a la Cumbre de la ONU sobre el Clima, que se celebra a finales de año en París.

«Esperamos que economías emergentes como Brasil, Colombia o Indonesia hagan sus propuestas en las próximas semanas», señaló el comisario europeo de Acción por el Clima, el español Miguel Arias Cañete, al término de un encuentro informal de ministros de Medio Ambiente de la UE celebrado en Luxemburgo.

«La UE anima a todas las demás partes a que pongan sus decisiones sobre la mesa sin retrasos», dijo Cañete, quie y recalcó que si las Islas Marshall han podido presentar una contribución ambiciosa también pueden hacerlo los demás países.

Según Cañete, el progreso en las negociaciones para lograr un acuerdo mundial contra el cambio climático en París dependerá de si se supera «la confrontación histórica» entre países desarrollados y en desarrollo que reflejan las negociaciones desde 1991, porque «todos los países tiene que contribuir en la media que puedan».

El comisario valoró el avance logrado desde que se firmó el protocolo de Kioto, cuando los compromisos ambientales que asumieron los países firmante solo cubrían el 13 % de la emisiones globales.

Ahora, en cambio, ya han ofrecido compromisos un total de 46 países, que cubren el 57 % de las emisiones globales.

Sin embargo, Cañete reconoce que «el progreso es muy lento en las negociaciones técnicas», aunque confía en que el impulso político existente permita cerrar un acuerdo en París.

El eurocomisario explicó también que las propuestas de la UE se están situando en el centro de las discusiones, en especial la propuesta para un objetivo a largo plazo, la naturaleza dinámica del acuerdo (la revisión cada cinco años) y la necesidad de contar con reglas de transparencia muy importantes».

En este contexto precisó que el bloque comunitario quiere un objetivo a largo plazo de reducción del 60 % de los gases de efecto invernadero para 2050, en comparación con los niveles de 2010, en línea con los compromisos contraídos por el G7.

«No obstante, quedan diferencias sustanciales sobre cómo hacer operativos estos elementos y aún queda mucho trabajo por delante para llega a un acuerdo», admitió.

«Esperamos que cuando vayamos a París haya muchos países y, lo que es más importante, un número muy elevado de emisiones cubiertas por las contribuciones sobre la mesa», añadió.

La ministra luxemburguesa de Medio Ambiente, Carole Dieschbourg, cuyo país presiden la UE este semestre, recalcó por su parte que «se acaba el tiempo» para ir concretando las negociaciones antes de la cumbre de París, y espero que ya se pueda contar con un texto que recoja las principales propuestas en octubre.