Sharm al Sheij (Egipto), 30 mar (EFE).- El ministro yemení de Asuntos Exteriores, Riad Yasin, del Gobierno del presidente Abdo Rabu Mansur Hadi, ha asegurado en una entrevista concedida a Efe que la transición política en Yemen será auspiciada, a partir de ahora, por los países árabes del Golfo en lugar de por la ONU.

“Los países del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) son ahora los patrocinadores efectivos. El expediente (yemení) ha sido traspasado enteramente al Consejo (CCG) y, si hay algún papel para la ONU, será en calidad de observador”, explicó.

La ONU supervisó durante varios meses un diálogo nacional entre las distintas partes yemeníes tras la renuncia del expresidente Ali Abdalá Saleh, en febrero de 2012.

Bajo su auspicio, los distintos grupos y partidos acordaron en enero de 2014 una hoja de ruta para la transición en el país.

Sin embargo, la lentitud en la aplicación de las conclusiones del diálogo y las discrepancias sobre cómo ponerlas en marcha, entre otros motivos, desembocaron en una escalada de violencia en la que los hutíes impusieron por las armas medidas unilaterales y se expandieron por amplias zonas del país tras controlar Saná, la capital.

El pasado jueves, una coalición de países árabes encabezada por Arabia Saudí comenzó una ofensiva aérea que dura hasta hoy, para frenar el avance del movimiento chií de los hutíes en el Yemen y obligarles a regresar a su feudo tradicional, situado en el extremo norte del país.

“Las operación militares no eran una entre varias opciones, sino la única opción ante la agresión de los rebeldes chiíes contra la legitimidad constitucional”, destacó el jefe de la diplomacia yemení.

Yasin agregó que después de la “consolidación de la legitimidad” en su país, tras la eventual derrota militar de los rebeldes hutíes, está previsto que se reanude el diálogo entre los grupos yemeníes “que no utilizan la violencia”.

El ministro explicó que ante el avance de los hutíes hacia la ciudad meridional de Adén, donde el presidente yemení, Abdo Rabu Mansur Hadi, había ubicado su sede provisional, el mandatario huyó en un vehículo al vecino Omán y, desde allí, se desplazó a la capital saudí, Riad, donde mantiene su residencia.

El responsable yemení relató que la huida de Hadi estuvo llena de riesgos y que su vehículo fue alcanzado por disparos en varias emboscadas. Según el ministro, incluso fue atacado con artillería.

“Los hutíes intentaron matar al presidente y sin su valentía y su sabiduría se hubiera convertido en un mártir”, subrayó.

En este sentido, recordó que la semana pasada, aviones hutíes bombardearon en varias ocasiones el Palacio Presidencial de Al Maashiq en Adén, donde se refugiaba Hadi.

El ministro yemení también reveló que ha destituido al hijo del expresidente Saleh, Ahmed Ali Abdalá, de su cargo como embajador de Yemen en Emiratos Árabes después de que este propusiera a Arabia Saudí acabar con los rebeldes chiíes a cambio de que le permitieran presentarse a las próximas elecciones presidenciales yemeníes.

Por otra parte, Yasin indicó que Hadi está intentando organizar a las milicias armadas en el sur del país, a los combatientes tribales y a los sectores leales a él en el seno del Ejército yemení para que se enfrenten a los rebeldes chiíes, quienes a pesar de los bombardeos de la coalición, continúan su avance hacia Adén.

Por otra parte, Yasin acusó a la Guardia Revolucionaria iraní de apoyar a los rebeldes hutíes en los actuales combates y consideró que es “inevitable” una operación terrestre contra este grupo chií.

El jefe de la diplomacia yemení insistió en que tienen pruebas de la ayuda prestada por Irán sobre el terreno al movimiento chií, y explicó que el papel de la Guardia Revolucionaria iraní en Yemen es “grande” desde hace varios años y que “se ha duplicado de manera constante últimamente”.

Según declaró, los cazas que bombardearon el palacio presidencial de Adén estaban pilotados por iraníes, no por yemeníes.

Añadió que los sistemas de misiles balísticos y los “Scud”, que tienen los hutíes están dirigidos hacía Adén, el resto de ciudades, y al territorio saudí, y están supervisados por iraníes.

Yasin consideró que, dadas las actuales circunstancias, una intervención militar terrestre en Yemen es “inevitable” para acabar con “el caos” que propagan los rebeldes hutíes y los seguidores del expresidente Abdalá Saleh, a quienes acusó de brindar todo su apoyo al movimiento chií.

“La intervención terrestre es inevitable porque los hutíes y Saleh están intentando propagar el caos sobre el terreno y provocar una guerra callejera contra los inocentes”, indicó.

Incluso acusó a los hutíes y a las fuerzas fieles a Saleh de atacar con artillería conscientemente zonas civiles coincidiendo con los ataques aéreos de la coalición para “dar la impresión de que los bombardeos fueron desde el aire”.