Río de Janeiro, 4 abr (EFE).- La producción de vehículos en Brasil alcanzó en el primer trimestre del año 695.730 unidades, lo que supone una caída de un 0,6 % frente al mismo período de 2018, informó este jueves la Asociación Nacional de Fabricantes de Vehículos Automotores (Anfavea).

El balance negativo del primer trimestre de 2019 fue impulsado por los resultados de marzo, que según la patronal del sector, se vieron afectados por la huelga que hicieron los trabajadores del ramo por la amenaza de cierre de dos plantas de la Ford en el estado de Sao Paulo y por la inundación de una fábrica de Mercedes Benz.

De acuerdo con Anfavea, en marzo Brasil alcanzó una producción de 240.546 unidades, entre automóviles, comerciales ligeros, camiones y autobuses, un volumen un 10 % menor que la registrada en el mismo mes del año pasado.

En el tercer mes del año igualmente se registró un retroceso de un 6,4 % en relación con las unidades producidas en febrero por el gigante suramericano.

El resultado de marzo frenó el saldo positivo que había registrado la industria automotriz brasileña durante el primer bimestre, con 455.330 unidades producidas en ese periodo.

Las exportaciones de vehículos también registraron un saldo negativo y cerraron el trimestre con una caída acumulada del 42 %, impactadas por «los resultados negativos de Argentina», que es el principal socio comercial de Brasil en el sector, según explicó Antonio Megale, presidente de Anfavea, en una rueda de prensa.

Entre enero y marzo de este año, Brasil exportó 104.562 unidades, mientras que en el mismo período de 2018 se vendieron en el extranjero 180.207 unidades.

En marzo, el retroceso fue de 42,2 %, en la comparación con el mismo mes de 2018, y en relación con febrero, la caída fue del 3,7 %.

El saldo positivo para el sector se registró en las ventas de vehículos nuevos en Brasil, que subieron un 10,2 % en el primer trimestre del año en comparación con el mismo período de 2018 y entregó 607.600 unidades, entre automóviles, comerciales ligeros, camiones y autobuses.

Solo en marzo, fueron vendidas 207.365 unidades, lo que supuso un aumento del 0,86 % frente al mismo mes de 2018 y un 5 % más que las ventas registradas en febrero.

La industria automovilística brasileña, uno de los motores de la economía del país, se encuentra en proceso de recuperación tras la profunda recesión vivida entre 2015 y 2016 que llevó a que el en el producto interno bruto (PIB) perdiera siete puntos porcentuales.