Túnez, 2 dic (EFE).- Un total de 20 personas fueron arrestadas anoche por sus presuntos vínculos con el terrorismo yihadista, informó hoy el ministerio tunecino de Interior en un comunicado.

Según la fuente, que no aportó detalles sobre el lugar de los arrestos y la presunta filiación de los detenidos, la captura fue el resultado de 227 operaciones policiales realizadas durante las horas del toque de queda nocturno.

Fuentes de Seguridad informaron, por su parte, de la desarticulación en la ciudad septentrional de Bizerta de una supuesta célula yihadista especializada, al parecer, en el reclutamiento y envío de voluntarios a Siria e Irak para luchar en las filas del grupo Estado Islámico (EI).

Esta es la segunda vez en dos días que unidades especiales de la lucha antiterrorista afirman haber desmantelado una supuesta célula yihadista en Bizerta, situada a un centenar de kilómetros al norte de Túnez capital.

Por su parte, Amnistía Internacional (AI) denunció hoy que la Policía tunecina ha cometido abusos durante la campaña de detenciones y registros llevada a cabo tras el atentado suicida cometido el pasado 24 de noviembre en la capital del país contra un autobús con miembros de la Guardia Presidencial, en el que murieron doce personas y del que se responsabilizó el EI.

En un comunicado, AI afirma que “las autoridades tunecinas deben proteger a la población, investigar los ataques a civiles y llevar a los culpables ante la justicia. Sin embargo, no deben atentar contra los derechos humanos aterrorizando a las familias con duros registros y practicando arrestos masivos”, afirmó.

La nota advirtió a las autoridades, asimismo, que deben evitar repetir los vicios de la dictadura y “asegurarse de modo escrupuloso de que no se retoma la tortura y la represión en nombre de la lucha antiterrorista”.

Según la prensa local, desde el atentado del 24 de noviembre, las fuerzas de seguridad tunecinas han emprendido 1.880 operaciones en todo el país y han arrestado a 155 personas.

Todos los registros y arrestos se han practicado bajo el estado de Emergencia decretado tras el atentado y en su mayoría durante el toque de queda nocturno instaurado.

Además, alrededor de 140 personas han sido puestas bajo arresto domiciliario por su presunta vinculación con los grupos yihadistas que actúan en el sur del país y que se refugian en la provincia de Kasserine, un área montañosa vecina a la frontera con Argelia que es bastión de los radicales desde la huida del dictador tunecino Mohamed Zin El Abidín Ben Ali, en enero de 2011.

El toque de queda nocturno, que se prolongaba desde las 21.00 a las 05.00 horas, fue el martes aliviado por las autoridades, que retrasaron su entrada en vigor hasta la medianoche.