Madrid, 6 jun (EFE).- La petrolera española Repsol invertirá 15.000 millones de euros (unos 17.580 millones de dólares) entre 2018 y 2020, de los que 2.500 millones serán para proyectos energéticos bajos en emisiones de CO2, e iniciará la comercialización minorista de gas y electricidad.

El plan estratégico de la empresa, comunicado hoy a la Comisión Nacional del Mercado de Valores de España (regulador bursátil), prevé que un 53 % de la inversión se destine a ‘upstream’ (exploración y producción), un 45 % a ‘downstream’ (refino, comercialización y marketing) y un 3 %, a corporación.

Dentro de la inversión global, 1.500 millones de euros se destinarán a la expansión internacional de los negocios de ‘downstream’, especialmente en química, estaciones de servicio y lubricantes.

El plan contempla un incremento de la producción de hidrocarburos del 8 %, hasta los 750.000 barriles equivalentes de petróleo de media anual, frente a los 695.000 de 2017.

Con este plan, Repsol actualiza los objetivos que se fijaba para 2018-2020, tanto en el aumento de la remuneración al accionista, en desinversiones, aumento de la producción a 700.000 barriles diarios o reducción de deuda.

Además, la compañía prevé tener 2,5 millones de clientes minoristas de gas y electricidad en España en 2025, lo que supondría una cuota de mercado superior al 5 %, así como una capacidad de generación baja en emisiones de 4.500 megavatios.

El plan se ha elaborado con una previsión de precio medio del barril de Brent, de referencia en Europa, de 50 dólares hasta 2020, una estimación bastante conservadora y alejada de los 75 dólares de cotización actual y de los 66,8 euros de media del primer trimestre de este año.

Además, el plan contempla un incremento del 8 % anual de la remuneración al accionista, que alcanzará el euro en 2020, después de aumentar a 90 céntimos en 2018 y 95 céntimos en 2019.