Bruselas, 27 oct (EFE).- Aviones y barcos de la OTAN empezarán a cooperar con la operación naval de la Unión Europea (UE) «Sofía» contra las mafias migratorias en el Mediterráneo central en dos semanas, informó hoy el secretario general de la Alianza Atlántica, Jens Stoltenberg, al término de una reunión de ministros de Defensa.

«En dos semanas, barcos y aviones de la OTAN estarán en el Mediterráneo central, dispuestos a ayudar a ‘Sofía'» con información y apoyo logístico, agregó Stoltenberg en rueda de prensa.

Los ministros, en la cena de trabajo de la reunión de dos días que concluyó hoy, decidieron asistir a «Sofía» a través de su nueva operación de vigilancia marítima «Guardián del Mar», una evolución de la antigua «Active Endeavour», puesta en marcha en 2001 con fines antiterroristas tras los atentados del 11 de septiembre.

Según fuentes diplomáticas, «Guardián del Mar» no estará permanentemente operativa, sino que se activará para actividades puntuales y podrá nutrirse de efectivos de las agrupaciones marítimas de la Alianza.

Stoltenberg avanzó que España, junto a Italia, Grecia y Turquía, entre otros países, contribuirá a «Guardián del Mar» con medios aéreos, en particular aviones de patrulla marítima, mientras que Grecia y Turquía han anunciado que contribuirán con barcos.

Por su parte, el ministro español de Defensa en funciones, Pedro Morenés, especificó que España «aún no ha definido» su contribución a esa misión.

Sí que confirmó que estudia cómo reforzar el cuartel aliado en Rumanía para incrementar la presencia en el mar Negro, así como el envío de una compañía de entre 100 y 130 personas a Letonia, en el marco de uno de los cuatro batallones con los que la OTAN quiere fortalecer su flanco oriental ante Rusia.

Los ministros acordaron asimismo mantener su despliegue en el mar Egeo en apoyo de Grecia, Turquía y la agencia de la UE Frontex contra el tráfico ilegal de inmigrantes, ya que «el flujo ha decaído sustancialmente».

Para Stoltenberg, la presencia de Turquía en el Egeo da un valor añadido como «plataforma política» entre la UE y la OTAN, ya que ese país pertenece a la Alianza pero no a la Unión.

Los ministros aliados dieron igualmente su respaldo al plan inicial de traslado, de Jordania a Irak, de la formación a oficiales iraquíes en materia de planificación civil y militar y desminado, todo ello para mejorar su capacidad de enfrentarse a los terroristas del Estado Islámico (EI).

Un avión de vigilancia aérea AWACS colabora desde el 20 de noviembre de 2015 con la coalición internacional que combate al EI en Siria e Irak, sin que ello convierta a la OTAN en miembro de esa agrupación.

«Veremos que más podemos hacer y si es necesario aumentar el entrenamiento dentro de Irak (…) Evaluaremos si es necesario más apoyo», comentó Stoltenberg.

Los ministros concluyeron su reunión con un debate con la representante de la UE para la Política Exterior y Seguridad, Federica Mogherini, sobre su colaboración en áreas como la lucha contra las amenazas híbridas, ciberdefensa, coordinación de ejercicios o apoyo a países socios.

Ambas partes concretarán más su cooperación en diciembre.

También abordaron los planes de la UE de impulsar su política de defensa por medio, entre otras opciones, de fortalecer su colaboración con la OTAN o favorecer la innovación en su industria.

«Debemos asegurarnos de que nuestros esfuerzos sean complementarios, la duplicación no interesaría a nadie», opinó Stoltenberg, quien añadió que «una Europa fuerte hará más fuerte a la OTAN», especialmente si genera más capacidades e incrementa su gasto en defensa.

La UE «no está planeando un ejército europeo ni tener un cuartel general» como el SHAPE, el cuartel militar supremo en Europa de los aliados, sino «mejorar nuestra planificación y estructuras de mando (…) sin solaparnos o duplicarnos con la OTAN», dijo Mogherini.

Al respecto, Morenés señaló: «hemos hablado de transparencia y de compartir información entre la OTAN y la UE».