Beirut, 21 nov (EFE).- La ONU pidió este jueves una “investigación a fondo” del “horrible incidente” de ayer en el que se lanzaron misiles contra un campamento de desplazados, un ataque que causó una docena de muertos y decenas de heridos en el noroeste de Siria, según sus datos.

Mark Cutts, coordinador adjunto humanitario de la ONU para la crisis de Siria, aseguró en un comunicado que le resulta “repugnante que los misiles golpeen civiles vulnerables, incluidos ancianos, mujeres y niños que se refugian en tiendas de campaña” y llamó a que el incidente sea investigado “a fondo”.

Ayer, el Observatorio Sirio de Derechos Humanos acusó a las unidades del Ejército sirio de disparar misiles tierra-tierra contra el campo de desplazados de Qah cerca de un hospital materno-infantil en la provincia de Idlib, situado en la frontera con Turquía.

En ese ataque, según la ONU, que no acusa a ningún actor de la acción, murieron 12 personas y decenas resultaron heridas, mientras que el Observatorio eleva el número a 16, la mayoría niños.

“Se ha informado de daños y destrucción de la infraestructura del campamento, incluidas las carpas. Un hospital materno cercano también sufrió daños y cuatro trabajadores humanitarios sufrieron heridas”, apunta la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA) en su nota.

Cutts defendió que estos campamentos acogen a personas que “ya” huyeron de la violencia, en alusión a que esas personas abandonaron sus hogares por el conflicto actual en Idlib, donde el Gobierno sirio junto a su aliada Rusia lleva a cabo una ofensiva desde el pasado 30 de abril.

“Condeno este último ataque en los términos más enérgicos posibles, llamo una vez más a todas las partes del conflicto a que tomen todas las medidas necesarias para proteger a los civiles y la infraestructura civil, en conformidad con sus obligaciones bajo el derecho internacional humanitario”, zanjó.

Desde finales de abril, la OCHA ha verificado un millar de víctimas civiles en el noroeste de Siria como resultado de las hostilidades, cientos de ellas niños, según el comunicado.

La Sociedad Médica Siria Americana (SAMS, en inglés), financiada por Washington, apoya ese hospital materno-infantil en Qah, y dijo en un comunicado que los misiles impactaron “a 25 metros” del centro sanitario, hiriendo a 54 personas.

“Grandes áreas del campo fueron quemadas y el hospital ha sufrido daños materiales, lo que provocó que el personal sanitario evacuara a los pacientes a otras instalaciones cercanas”, reza la nota.

Este ataque contra el hospital marca el número 65 contra 47 instalaciones sanitarias en el noroeste de Siria desde finales de abril, según SAMS.

Idlib está dominada prácticamente por el Organismo de Liberación del Levante, una alianza islamista en la que está incluida la exfilial siria de Al Qaeda y considerada como el principal objetivo de Damasco y Moscú en esta ofensiva.

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