Ginebra, 20 abr (EFE).- El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad al Hussein, solicitó hoy a la Unión Europea (UE) que lidie con los flujos de inmigrantes hacia Europa de manera «más sofisticada, más valiente y menos inhumana».

Ayer una embarcación precaria con al menos 700 inmigrantes a bordo naufragó en pleno Mediterráneo, sólo unos días después que otra tragedia similar causase alrededor de 400 desaparecidos.

«Mientras me informo de que más mujeres, niños y hombres han perdido sus vidas en su intento de encontrar una vida mejor y más segura en el extranjero, me horrorizo pero no me sorprendo de esta última tragedia», afirmó Zeid en un comunicado.

«Estas muertes, y las cientos de otras que las precedieron en los meses recientes, eran tristemente predecibles. Son el resultado de un fracaso de gestión y un monumental fracaso de compasión», agregó.

El alto comisionado recordó que la operación Mare Nostrum llevada a cabo por Italia era eficaz, pero fue substituida por la operación Triton de la Unión Europea «que no cumple con sus propósitos».

La operación Triton «está más enfocada en el control de las fronteras que en salvar personas», aseveró.

«Parar de rescatar inmigrantes no ha llevado a menos inmigración, ni a menos traficantes, sino a más muertes en el mar», apuntó.

Ante esta situación, el máximo responsable de derechos humanos de la ONU solicitó a las autoridades europeas que Triton sea reemplazado por una operación robusta de rescate en el Mediterráneo.

Zeid recordó que las primeras causas que empujan a miles a emprender ese arriesgado viaje son las violaciones a los derechos humanos que sufren y que estas travesías no son voluntarias sino forzadas por la tortura, la violación o la falta de comida, la salud o una vida digna.

«Europa está dando la espalda a algunos de los inmigrantes más vulnerables del planeta y se arriesga a convertir el Mediterráneo en un cementerio», indicó.

Finalmente, Zeid pidió que se amplíen las vías legales para que los inmigrantes puedan llegar a Europa sin tener que recurrir a traficantes sin escrúpulos.

«No sé cuantas más tragedias de este tipo tienen que ocurrir antes de que los gobiernos europeos se comprometan a salvar vidas y a aplicar políticas migratorias coherentes, en lugar de reaccionar a movimientos xenófobos y populistas que han envenenado a la opinión pública», concluyó Zeid.