Naciones Unidas, 17 ago (EFE).- El Consejo de Seguridad de la ONU condenó hoy los ataques contra la población civil en Siria e insistió en la necesidad de que haya una transición política que cierre un conflicto que ha causado centenares de miles de muertos.

El conflicto de Siria fue analizado en una sesión del consejo convocada a última hora, un día después de que la aviación siria lanzara un ataque contra un mercado de la localidad de Duma que causó 96 muertos y unos 240 heridos.

Sin mencionar ese ataque, el Consejo de Seguridad aprobó una declaración en la que insiste en posiciones previas que promueven una solución política en Siria, en las que ha venido insistiendo la ONU desde hace tres años.

El documento destaca que el conflicto en ese país solo se alcanzará «mediante un proceso político inclusivo y dirigido por Siria que colme las aspiraciones legítimas del pueblo sirio», y pide a las partes que trabajen en esa dirección.

También exige que «todas las partes pongan de inmediato fin a todos los ataques perpetrados contra civiles, así como el uso indiscriminado de armas en zonas pobladas, incluidos disparos de artillería y las bombas de barril».

Asimismo, pide que se ponga fin a la «detención arbitraria, la tortura, los secuestros y las desapariciones forzadas de civiles y se libere de inmediato a las personas detenidas de forma arbitraria, incluidos los periodistas y el personal humanitario».

El consejo anima a las partes a avanzar hacia negociaciones para una transición política que aborden temas políticos, jurídicos, militares y de seguridad, así como métodos para luchar contra los grupos terroristas que operan en ese país.

Esa transición política, agrega la declaración, debe colmar «las aspiraciones legítimas del pueblo sirio» y debe permitir «determinar su futuro de forma independiente y democrática, incluso mediante el establecimiento de un órgano de gobierno de transición inclusivo, con plenos poderes ejecutivos».

Recuerda además que ese conflicto «se ha convertido en la mayor crisis de emergencia humanitaria en el mundo de hoy, y representa una amenaza para la paz y la seguridad en la región».

Según los datos de la ONU, el conflicto armado en Siria, que estalló en 2011 al calor de la llamada «primavera árabe», ha causado 250.000 muertos, entre ellos más de 10.000 niños, y 12 millones de personas se han visto obligadas a abandonar sus hogares.

El embajador de Venezuela ante la ONU, Rafael Ramírez, el único que intervino en la sesión del consejo después de que la declaración fuera leída por la presidencia de turno, mostró su disconformidad con partes del documento, aunque dijo que lo suscribía para no romper el consenso.

Ramírez lamentó que la declaración haya sido preparada solo por los cinco países permanentes del Consejo de Seguridad (Estados Unidos, Rusia, China, Francia y el Reino Unido), en un procedimiento «que adoleció de la inclusividad requerida».

El representante de Venezuela, uno de los diez países no permanentes que integran el consejo, pidió poner fin a «esa práctica antidemocrática» porque, agregó, lesiona los principios que debe defender Naciones Unidas.

Ramírez dijo que se oponía a dos párrafos de la declaración porque «vulneran la soberanía y el derecho a la determinación del pueblo sirio, al promoverse una transición política, incluyendo el establecimiento de un gobierno de transición».

«La legitimidad de un gobierno viene dada por el apego a su Constitución y el apoyo de su pueblo expresado en el sufragio», afirmó el diplomático venezolano.

Insistió en que «la creación de un gobierno transitorio con plenos poderes ejecutivos en Siria vulnera los principios de la Carta de Naciones Unidas».

La idea de formar en Siria un gobierno de transición quedó plasmada en el Comunicado de Ginebra del 30 de junio de 2012, y su vigencia fue recordada hoy por el Consejo de Seguridad de la ONU en la declaración que aprobó hoy.

El Comunicado de Ginebra, considerado como una «hoja de ruta» para resolver políticamente el conflicto de Siria, fue firmado por los cinco países con asiento permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU, más Turquía, la Liga Árabe, la ONU y la Unión Europea.