Jerusalén, 22 jul (EFE).- El secretario general de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) y responsable del Departamento de Negociaciones, Saeb Erekat, denunció hoy los planes de Israel de desplazar a palestinos y expandir colonias judías.

En un comunicado Erekat alude a las órdenes de demolición que pesan sobre 40 viviendas del poblado palestino de Susia, en el distrito cisjordano de Hebrón, y a proyectos de expansión de asentamientos judíos en territorio ocupado por Israel en 1967.

“Israel ha buscado de forma sistemática una política de transferencia forzosa de población civil palestina, que es un crimen contra la humanidad según el derecho internacional, y en este proceso ha reemplazado a la población indígena palestina por colonos extranjeros en toda Palestina ocupada”, refiere la nota emitida.

Erekat subraya que “esta política ha afectado drásticamente a Jerusalén, el Valle del Jordán y la región del sur de Hebrón”, y como ejemplo añade que fuerzas israelíes arrancaron hoy 400 olivos de la aldea de Beit Ula, en este último distrito de Cisjordania.

En el caso de lo que denomina “política forzosa de transferencia de palestinos”, se hace eco especialmente del caso de Susia, cuya situación ha sido censurada por la Unión Europea y EEUU, a los que se suman planes de edificación en colonias judías.

“Israel se prepara para anunciar más construcción de asentamientos ilegales de Beit El, Maalé Adumim, Guivat Zeev, Psagot, Beit Arie y Givón, todos ellos entre Nablús y Jerusalén”, denunció el responsable palestino.

De acuerdo al diario israelí “Haaretz”, la Administración Civil en Cisjordania, dependiente del Ministerio de Defensa de Israel y responsable de los territorios ocupados, tenía previsto autorizar este jueves la edificación de un total de 906 nuevas viviendas en esos asentamientos, la primera aprobación de ese tipo este año.

El dirigente de la OLP calificó de “limpieza étnica” esas medidas y apeló a la comunidad internacional a que adopte medidas concretas a fin de responsabilizar a Israel por sus violaciones del derecho internacional.

“La comunidad internacional tiene la responsabilidad de prohibir los productos de los asentamientos y desinvertir en todas las compañías y organizaciones cómplices con la empresa israelí de asentamientos”, afirmó.