Roma, 5 jun (EFE).- La ‘Ndrangheta es, además de la organización criminal más potente de Italia, la que más crece el exterior del país europeo hasta el punto de que se ha hecho con barrios enteros de Bruselas, afirma el jefe antimafia en este país, el general Giuseppe Governale.

En su informe sobre su actividad en la pasada legislatura, la Comisión Parlamentaria Antimafia concluía que la ‘Ndrangheta no solo opera en la sureña de Calabria, de donde es originaria, sino que “ejerce un papel absolutamente dominante en casi todas las regiones”.

“La estructura transnacional de la mafia calabresa que, gracias al liderazgo en el tráfico mundial de estupefacientes, exporta al extranjero prácticas de asentamiento e introducción cada vez más incisivas”, se afirmaba en ese documento.

El general Governale, un palermitano de 59 años con una amplia experiencia al frente del cuerpo de Carabineros y que asumió este cargo el pasado octubre, es uno de los encargados de enfrentar desde la Dirección de Investigación Antimafia (DIA) a la organización criminal.

En un encuentro en la sede de la Prensa Extranjera en Roma señaló que aunque se ha progresado mucho en la lucha contra la mafia, con la llegada de la globalización “el problema es malditamente serio” pues los criminales extienden sus tentáculos por todo el planeta.

“En Bruselas la ‘Ndrangheta no es que esté comprando edificios, está comprando barrios enteros”, alertó.

Governale indicó que el crecimiento de esta organización criminal se dio mientras la atención se fijaba en la mucho más mediática Cosa Nostra, la mafia siciliana, a la vez que subrayó que ahora este grupo eso “extraordinariamente potente” gracias a la cohesión de sus mandos.

La Mafia, mitificada por el cine y la literatura, en la actualidad presenta “graves dificultades” y carece de unidad tras la detención y muerte de sus históricos líderes como Salvatore “Totò” Riina o Bernardo Provenzano.

Además el sangriento Matteo Messina Denaro, prófugo desde 1993, es continuamente hostigado con operaciones contra sus colaboradores, la última este martes, y Governale apuntó que, aunque sea una figura importante, ya no le consideran el jefe de “Cosa Nostra” por la DIA.

En la actualidad, en el seno de la mafia siciliana, “hay jefes de clanes que hacen negocios pero no hay una dirección unitaria”.

Por el contrario la ‘Ndrangheta no para de crecer y cada año, en septiembre, jefes de todo el mundo peregrinan hasta Calabria para reunirse en el santuario mariano de Polsi, una pedanía de la montañosa San Luca, bastión tradicional de la organización criminal.

Es la sorprendente imagen de una mafia prácticamente global que crece en Estados Unidos, Canadá, Australia, Europa y los Balcanes o que se nutre del tráfico de drogas procedente de Latinoamérica y del blanqueo de capital, “el deporte más practicado” por los criminales.

Governale destacó que una de sus particularidades es que trata de aplicar el sistema que practica en Calabria en todas y cada una de sus filiales en el extranjero, con estructuras establecidas pero siempre obedeciendo a la organización central calabresa.

La fuerza que mueve a las mafias es su “sed extraordinaria de poder y de dinero” y por ello buscan expandirse a países pobres con un crecimiento del PIB alto, con una legislación que les favorezca y con una elevada corrupción pública, y citó Bulgaria o Rumanía.

En España, por ejemplo, “la influencia de la mafia es particularmente relevante” en las islas Baleares, donde destaca la Camorra napolitana, pero también por su posición geográfica, entre Italia y la Suramérica exportadora de droga, apunta el general.

Para combatir a las mafias Governale aboga por mayor colaboración entre países, el intercambio de información en materia de seguridad, algo que en su opinión “va lentamente mejorando”, así como crear un sistema común contra este fenómeno en la Unión Europea (UE).

Por su parte, la DIA, ideada por el magistrado Giovanni Falcone, asesinado en 1992 por Cosa Nostra, seguirá con su estrategia de “atacar al patrimonio” de los clanes mediante la herramienta legal de “la confiscación preventiva” de sus bienes.

En el caso de Cosa Nostra, con sus dirigentes encarcelas, enterrados o perseguidos, el general italiano apostó por perseguir a sus nuevas generaciones pues, ilustró, de nada sirve quitar a un laureado club de fútbol sus mejores delanteros si se deja campante a su cantera.

Pero también se deberá acabar con “las condiciones ambientales” que subsisten en las depauperadas y a menudo olvidadas regiones del sur italiano, donde muchos de sus habitantes viven en un auténtico “ordenamiento jurídico” mafioso.

Por eso, el general de la DIA, parafraseando al escritor Gesualdo Bufalino, apuntó: “La mafia será derrotada por un ejército de maestros de educación elemental”.

Por Gonzalo Sánchez