París, 27 jun (EFE).- La justicia francesa decidió hoy el desbloqueo de 300 millones de euros de un pago del consorcio europeo Arianespace a la agencia espacial rusa Roscosmos, que amenazaba con comprometer en el futuro el lanzamiento de los cohetes Soyuz desde la base de Kurú, en la Guayana francesa.

El Tribunal de Apelación de París ordenó que se ponga fin a la incautación de ese dinero, que se había ejecutado sobre la base de una condena contra Rusia en 2014 de la Corte de Arbitraje Internacional de La Haya por la expropiación de la petrolera Yukos.

Un tribunal holandés revocó en 2016 las decisiones de la corte de arbitraje al estimar que no era competente.

Yukos, que era propiedad del magnate Mijaíl Jodorkovski, fue acusada por las autoridades rusas de evasión de impuestos en un proceso que, en opinión de la compañía petrolera, sólo pretendía conseguir la confiscación de sus activos.

Tras más de diez años de procedimiento, la Corte de Arbitraje Internacional de La Haya dictaminó el 18 de julio de 2014 que Rusia debía indemnizar a los antiguos accionistas de Yukos con 50.000 millones de dólares.

Como Moscú se había negado a pagar, los abogados de esos accionistas trataron de conseguir la incautación de bienes rusos en los países donde podían, y lo consiguieron en Francia con los 300 millones de euros de Arianespace.

El Estado francés se había pronunciado, al igual que Arianespace y el Centro Nacional de Estudios Espaciales de Francia (CNES), en favor de la restitución del dinero a Roscosmos.

Los rusos consiguieron una victoria parcial el pasado 20 de abril cuando un tribunal de distrito de La Haya rechazó las decisiones de la Corte Permanente de Arbitraje al estimar que «no era competente» en la decisión que tomó en julio de 2014.

La consecuencia, para los jueces holandeses, fue que «Rusia ya no (tenía) que pagar una indemnización» a los antiguos accionistas de Yukos.

Por eso, los abogados de Rusia en la audiencia ante el Tribunal de Apelación del París del 12 de mayo pasado, reclamaron el fin del dispositivo de incautación, que ahora ha conseguido al menos para la deuda de Arianespace.

En 2016 Roscosmos amenazó, en caso de no recibir el pago, con interrumpir los despegues de los cohetes rusos Soyuz desde Kurú, que se han encargado entre otras cosas de poner en órbita satélites de la constelación Galileo de la Agencia Espacial Europea (ESA).