Taipei, 30 oct (EFE).- La presidenta de la primera fuerza opositora de Taiwán, Hung Hsiu-chu, llega hoy a China para participar en un foro y mantener un encuentro, el martes, con el presidente chino, Xi Jinping, que espera lleve a la distensión entre Pekín y Taipei.

Hung, en días previos al viaje y ante la prensa, expresó su objetivo de contribuir a la distensión en el estrecho de Formosa, defendió el llamado “Consenso de 1992” y abogó por la firma de un acuerdo de paz que ponga fin a las hostilidades entre ambas partes.

La presidenta del Partido Kuomintang (KMT), partidario de la unión con China en “democracia y libertad”, resaltó el papel que desempeña su fuerza política como constructora de puentes de comunicación entre las dos partes del estrecho, en especial cuando hay tensiones como ahora.

Respecto al Foro KMT-Partido Comunista de China (PCCh), que se celebrará el miércoles y jueves, Hung dijo que se centrará en el papel de los jóvenes y la reactivación de los lazos civiles bilaterales, a pesar del estancamiento de las comunicaciones oficiales desde que en mayo llegó al poder la presidenta taiwanesa, Tsai Ing-wen.

El Gobierno taiwanés, por su parte, expresó su preocupación ante la posible firma de acuerdos entre el KMT y el PCCh y, la vicepresidenta del Consejo de Asuntos de China Continental, Chiu Chui-cheng, advirtió el sábado de que “sería inapropiado para el KMT suscribir acuerdos (con China) sin la autorización del Gobierno “.

Este viaje recuerda a otro en 2005 del entonces presidente del KMT, Lien Chan, cuando se habían convocado plebiscitos que indirectamente tocaban el tema de la independencia formal y China reaccionó aprobando una Ley Antisecesión, en la que amenazaba con invadir la isla.

A fin de calmar los ánimos, Lien Chan fue a Pekín y se entrevistó con el entonces presidente Hu Jintao.

El KMT y el PCCh, enemigos mortales en la guerra civil china, que finalizó con la victoria del PCCh en China continental y el refugio del KMT en Taiwán en 1949, sellaron el fin de su beligerancia y acuerdos para ampliar el espacio internacional de la isla a cambio de aceptar el llamado “Consenso de 1992”.

Esos acuerdos se implementaron cuando el KMT llegó al poder en 2008.

China interpreta ese consenso como el reconocimiento mutuo de que hay “Una China”, lo que implica que Taiwán es parte de China; mientras que Taipei, en especial de 2008 a 2016 bajo la presidencia de Ma Ying-jeou, lo entendía como que hay una China, pero cada parte podía definirla a su manera (“Una China, dos interpretaciones”).

La oposición contraria a la unión con China, incluido el gobernante PDP de Tsai, no reconoce la existencia del “Consenso de 1992”, que durante la presidencia de Ma llevó a una tácita tregua en la lucha por aliados diplomáticos, la firma de numerosos acuerdos y una tímida apertura en el cerco internacional de China a la isla.

Tras la toma de posesión de Tsai Ing-wen en mayo, Pekín interrumpió los lazos oficiales y semioficiales con Taiwán, redujo el número de turistas chinos que llegan a la isla y bloqueó la participación de Taipei en varios organismos internacionales.

Se espera que Hung llegue esta noche a Pekín y comience su agenda mañana, lunes. EFE